Un ciudadano suizo de 56 años se vio obligado a cancelar un viaje a Egipto tras recibir un diagnóstico de cáncer. Ahora, además de luchar contra la enfermedad, enfrenta una batalla con la aerolínea Swiss, que inicialmente se negó a reembolsarle el costo de sus boletos.
El hombre, residente en el cantón de Argovia, esperaba disfrutar del sol en una playa egipcia y del sonido de las olas del Mar Rojo. En cambio, se encuentra en la cuarta planta del hospital cantonal de Baden, rodeado de tubos y medicación. “Me siento aturdido y olvido muchas cosas”, confiesa.
Diagnosticado con cáncer de forma inesperada, sus planes de vacaciones se vieron truncados. Sin embargo, su lucha no se limita a la enfermedad, sino que también debe reclamar a Swiss el reembolso de su vuelo.
Los hechos se remontan a finales de agosto de 2025, cuando el ciudadano de Argovia reservó sus billetes y hotel para el viaje que tanto anhelaba. Semanas después, comenzaron a aparecer los primeros síntomas: “Tenía calambres abdominales y no podía ir al baño”, recuerda.
Una quimioterapia efectiva… y luego la recaída
Tras someterse a una resonancia magnética, los médicos detectaron un tumor del tamaño de un puño. El hombre inició entonces un tratamiento de quimioterapia que, según relata, “soportó sorprendentemente bien”, hasta el punto de creer que podría viajar en febrero.
Sin embargo, a finales de octubre, sufrió un colapso repentino. Su hermano llamó a los servicios de emergencia y los médicos tuvieron que reanimarlo en dos ocasiones. Se requirió una operación urgente, ya que el cáncer había perforado el intestino. Se le extirparon 30 centímetros del intestino y el suizo cayó en coma, con pocas posibilidades de supervivencia.
“Tuve pesadillas horribles”, relata, mencionando tiroteos y niños fallecidos. Asegura haber visto a sus seres queridos vestidos de blanco. “Y luego desperté”.
Swiss se niega inicialmente
Permaneció 22 días en coma y, tras despertar, apenas recuerda nada más que fuertes dolores de espalda. A la angustia física se sumaron entonces problemas económicos.
A finales de noviembre, pensó en su viaje a Egipto y contactó con el hotel para cancelar la reserva sin mayores inconvenientes. “Al menos eso salió bien”, comenta. Posteriormente, se puso en contacto con Swiss para solicitar el reembolso del vuelo, adjuntando fotografías del hospital y un informe médico.
Durante días, no recibió respuesta. Finalmente, un correo electrónico del servicio de atención al cliente le informaba de que “Swiss no concede reembolsos completos por motivos médicos. Solo se reembolsan los impuestos de los billetes no utilizados”.
“¡Es un escándalo!”
Pasaron los días sin obtener una respuesta favorable. Hasta que finalmente recibió un correo electrónico del servicio de atención al cliente reiterando que “Swiss no ofrece reembolsos completos por razones médicas. Solo se reembolsan los impuestos sobre los billetes no utilizados”.
“¡Es un escándalo!”, exclamó. “Pensé que Swiss mostraría más comprensión ante una enfermedad tan grave”. Los billetes para él, su pareja y su hijo habían costado 1345 francos suizos. “La compañía tenía tres meses para revenderlos a alguien que pudiera viajar”, insistió.
Seguro de viaje caducado
Otro factor que le indignó fue que, en el momento de la reserva, había contratado un seguro de viaje que, sin embargo, había expirado mientras se encontraba en coma. “Sé que es mi culpa”, admite. “Estaría dispuesto a pagar gastos administrativos, pero perder el precio total del billete es inaceptable”.
Contactada por este medio, Swiss afirmó que el caso se había tramitado de acuerdo con las normas. “Los motivos individuales de una cancelación por parte de nuestros clientes no influyen en las condiciones de reembolso de un billete”, indicó la compañía.
Swiss recordó que, al realizar la reserva, los clientes pueden elegir entre diferentes categorías de billetes y que las condiciones de reembolso varían en caso de cancelación. “Presentamos estas posibilidades de forma clara y transparente en la parte superior de la página”, precisó.
Swiss da marcha atrás
Finalmente, Swiss decidió reconsiderar su decisión y reembolsar los billetes. “Su destino nos conmueve profundamente y queremos mostrarle nuestro apoyo en estos momentos difíciles”, comunicó la aerolínea. El hombre, por lo tanto, pudo respirar aliviado.
En cuanto a su estado de salud, la situación sigue siendo delicada. Próximamente será trasladado a un centro especializado, donde requerirá atención permanente debido a su estoma. A pesar de ello, el hombre mantiene la esperanza: “En abril me someteré a una nueva operación para reconstruir mi intestino”.
A partir de ahí, comenzará una larga lucha para recuperar su autonomía. Con un poco de suerte y mucho esfuerzo, espera retomar el rumbo de su vida y, quizás, algún día tumbarse en una playa, sentir el sol en su piel y escuchar el mar.
