Recomendamos a continuación un comunicado colectivo de expertos y profesionales de la salud del Foro Francófono sobre la Nicotina.
Cada año en Francia, el tabaco se cobra la vida de cerca de 75.000 personas, de las cuales 45.000 fallecen a causa del cáncer.
Estas cifras, conocidas y documentadas, sitúan al tabaquismo entre las principales causas de mortalidad evitable en nuestro país. Ante este flagelo sanitario, existen soluciones. Las alternativas nicotínicas, como el vapeo o las bolsas de nicotina, pueden contribuir a reducir la exposición a sustancias cancerígenas para los fumadores que no logran o no desean dejar de fumar abruptamente, y así participar en las estrategias de lucha contra los cánceres relacionados con el tabaco.
Reunidos en París en junio (ver 7 de junio de 2025) y luego en Ginebra en noviembre pasado (ver 23 de noviembre de 2025) con motivo del Foro Francófono sobre la Nicotina,
nosotros, expertos en salud pública, médicos e investigadores en adictología, debatimos las estrategias más eficaces para reducir los estragos del tabaquismo. Como continuación de estos primeros trabajos, dos de los firmantes –la Dra. Imane Kendili y Marileine Kemme Kemme– organizaron un seminario web el miércoles 11 de marzo, dedicado a los profesionales de la salud para profundizar en el papel de las alternativas nicotínicas en la reducción del riesgo de cáncer (ver 25 de febrero de 2026).
Herramientas descartadas sin justificación científica
Recordemos una verdad fundamental: no es la nicotina la que mata a los fumadores, sino la combustión del tabaco y los miles de sustancias tóxicas que libera. La nicotina es adictiva, pero no es cancerígena. Basándose en esta distinción, las alternativas nicotínicas constituyen herramientas concretas de reducción de riesgos. Cuando se enmarcan correctamente, estos productos representan una alternativa menos nociva que el cigarrillo y ofrecen a los fumadores una vía de salida del tabaco.
Este enfoque también está documentado por las autoridades sanitarias. En su reciente evaluación sobre el vapeo, la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (Anses) destaca que pasar del cigarrillo a vapear reduce significativamente la exposición a sustancias tóxicas, con una disminución estimada del 80 al 100% para algunos compuestos, y confirma que la gran mayoría de los vapeadores son fumadores o exfumadores. Estos datos refuerzan el interés de integrar estas herramientas en las estrategias de reducción de riesgos, sin banalizar su uso.
Estas constataciones deberían llevarnos a revisar nuestras estrategias. Sin embargo, Francia ha optado por la vía de la prohibición total de las bolsas de nicotina, cuya entrada en vigor está prevista para abril de 2026. Este enfoque punitivo ignora una realidad simple: no todos los fumadores dejan de fumar de la misma manera ni al mismo ritmo. Esta decisión nos sitúa en contra de las estrategias internacionales más eficaces y transmite a los fumadores un mensaje contradictorio: les permitimos fumar, pero les privamos de medios para dejarlo.
Rehabilitar la ciencia en el debate público
La eficacia de las alternativas nicotínicas está respaldada por numerosos datos científicos y confirmada por la experiencia de países como Suecia o el Reino Unido, que han optado por el pragmatismo en lugar de la ideología. Es urgente reconocer oficialmente los productos alternativos como palancas complementarias de las políticas de lucha contra el tabaquismo.
Llamamos a los poderes públicos a:
- Regular la distribución y el uso de los productos alternativos para proteger a los menores, al tiempo que se garantiza el acceso de los fumadores adultos.
- Integrar estas alternativas en una estrategia global y coherente de reducción de riesgos al servicio de la salud pública.
No se trata de promover nuevos productos, sino de dar a cada fumador una oportunidad adicional de dejar el tabaco. Las decisiones de salud pública deben basarse en hechos científicos, no en el miedo o la confusión. Porque en materia de tabaco, no cambiar nada es aceptar que la mortalidad continúe.
Participaron en la redacción y firmaron este comunicado:
Dra. Marileine Kemme Kemme, médica camerunesa graduada por la Universidad Nacional Memorial Pirogov de Ucrania, experta en adicción y presidenta de MEDCAMER (Asociación de Médicos de Camerún); Jasjit Ahluwalia: Médico e Investigador en salud pública en las escuelas de salud pública y de medicina de la Universidad Brown; Charles Gardner: Neurobiólogo del desarrollo y Consultor en salud mundial; Dra. Imane Kendili, psiquiatra, adictóloga y presidenta de la asociación African Global Health.
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