Astrónomos han reunido evidencia de una colisión catastrófica entre dos planetas en un sistema estelar distante, un evento que podría ser similar al impacto que formó la Luna en la Tierra. La estrella en cuestión, Gaia20ehk, se encuentra a unos 11.000 años luz de distancia y es similar a nuestro Sol.
Los primeros indicios de este evento se detectaron cuando la estrella comenzó a mostrar un comportamiento inusual, con fluctuaciones en su brillo. Investigadores de la Universidad de Washington, liderados por Anastasios Tzanidakis, descubrieron que estas variaciones eran causadas por grandes cantidades de roca y polvo que pasaban frente a la estrella mientras orbitaban el sistema.
Según la investigación, publicada el 11 de marzo de 2026 en The Astrophysical Journal Letters, la fuente de estos escombros es la colisión de dos planetas que orbitaban Gaia20ehk. Los científicos creen que este impacto podría ser comparable al que ocurrió en la Tierra hace aproximadamente 4.500 millones de años, dando origen a nuestro satélite natural.
El análisis de la estrella se realizó utilizando telescopios que captaron la luz infrarroja, la cual se comporta de manera opuesta a la luz visible durante este tipo de eventos. Cuando la luz visible parpadea y se atenúa, la luz infrarroja aumenta, indicando la presencia de material extremadamente caliente generado por la colisión.
Los investigadores sugieren que la colisión pudo haber comenzado con acercamientos graduales entre los planetas, seguidos de un impacto más violento que liberó una gran cantidad de energía. La nube de polvo resultante orbita Gaia20ehk a una distancia similar a la que existe entre la Tierra, la Luna y el Sol, lo que plantea la posibilidad de que, al enfriarse, este material pueda formar una exoluna y un sistema solar similar a la Vía Láctea.
Este descubrimiento ofrece una oportunidad única para comprender mejor los procesos de formación planetaria y la evolución de los sistemas estelares.
