El director del FBI, Kash Patel, se encuentra actualmente bajo una nueva investigación en medio de una serie de controversias que afectan su gestión.
Según se ha informado, el jefe de la agencia deberá someterse a una prueba de adicción al alcohol, una medida que surge tras el surgimiento de diversas acusaciones calificadas como escandalosas.
A estas situaciones se suma un reporte sobre un presunto acto de «impactante falta de respeto», relacionado con una incursión de Patel en un cementerio militar de los Estados Unidos.
