La princesa Beatrice, hija del príncipe Andrew y de Sarah Ferguson, ha sido vista cargando sus maletas en un taxi en Londres, en un momento que marca su regreso a la vida pública tras semanas de bajo perfil. Según imágenes compartidas por medios británicos, la princesa fue fotografiada el pasado 30 de abril cargando una maleta personalizada Louis Vuitton —valorada en £2,710— junto a dos bolsas adicionales, antes de subir a un taxi que la esperaba en la puerta de un edificio.
Este reaparición pública coincide con su asistencia al baby shower de Olivia Buckingham, su estilista y amiga cercana, un evento privado que compartió en Instagram. Según fuentes, Beatrice llegó con maletas que sugerían que se dirigía a un viaje inmediato, reforzando la idea de que su presencia en Londres fue breve.
Beatrice, de 37 años, fue vista por última vez en público el 26 de marzo en el restaurante Eel Sushi Bar, en el barrio de Notting Hill, acompañada de su esposo, Edoardo Mapelli Mozzi. Desde entonces, y especialmente tras los escándalos relacionados con su padre —quien fue arrestado en febrero por presuntas irregularidades vinculadas a Jeffrey Epstein—, las hermanas Beatrice y Eugenie han evitado eventos públicos formales.
Su hermana, la princesa Eugenie, también ha estado presente en eventos recientes, como una boda en Sicilia, pero sin la exposición mediática de Beatrice en esta ocasión. Mientras tanto, su madre, Sarah Ferguson, ha sido vista públicamente en Austria, buscando refugio tras la filtración de imágenes que comprometieron su privacidad en un spa de lujo.
El regreso de Beatrice, aunque discreto, marca un cambio en su rutina. Tras semanas de ausencia, su aparición en el taxi de Londres —con su característico estilo y maletas de lujo— refleja una normalización gradual, aunque aún con cautela, en medio de un contexto familiar complejo.
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Este video muestra el momento exacto en que Beatrice carga sus maletas y se dirige al taxi, capturando el instante en el que la princesa vuelve a aparecer en la escena pública londinense.
El estilo de Beatrice, siempre elegante, fue destacado en su atuendo del día: un vestido floral de Hill House Home combinado con un blazer negro y zapatos Mary Jane. Un gaze que, sin duda, no pasó desapercibido para los seguidores de la familia real británica.
