El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que su país continuará observando la evolución de la situación en Irán, dejando abierta la posibilidad de una intervención militar. Así lo afirmó en respuesta a una pregunta de una periodista sobre si la opción militar seguía siendo considerada.
Trump explicó que había advertido a Irán sobre las consecuencias de ejecutar a 837 personas, lo que, según sus palabras, llevó a las autoridades iraníes a desistir de llevar a cabo los ahorcamientos. “Les hice saber que si lo hacían, tendrían un día muy malo”, afirmó el mandatario estadounidense.
El presidente concluyó que ahora se limitarán a observar los acontecimientos futuros en relación con Irán.
