En las últimas semanas, varios países han registrado un aumento en los casos de una gripe particularmente agresiva, coincidiendo con las reuniones familiares durante las fiestas y la temporada invernal.
La Dra. Sabine Donay, médica general y experta en longevidad, ha enfatizado la importancia de mantenerse hidratado, abrigado y consumir una alimentación saludable para superar la enfermedad de forma segura y sin complicaciones graves.
Según la Dra. Donay, consumir caldo caliente ayuda a reponer los líquidos esenciales, especialmente cuando el apetito es bajo, contribuyendo a la hidratación y previniendo la deshidratación y el dolor de garganta.
Asimismo, recomienda optar por ingredientes orgánicos como frutas y verduras para minimizar la exposición a pesticidas y contaminantes, fortaleciendo así las defensas del organismo frente a la influenza.
El pollo orgánico proporciona proteínas de fácil digestión y aminoácidos como la cisteína, esenciales para el cuerpo, mientras que el caldo tradicional contiene gelatina, glicina y prolina.
La experta explica que la cisteína apoya el sistema inmunológico, mientras que la glicina tiene un efecto calmante en el organismo.
“Esto podría explicar por qué el caldo de pollo nos hace sentir tan bien cuando estamos enfermos, ya que no solo reduce la respuesta al estrés, sino que también promueve un sueño profundo, que es fundamental para la estimulación inmunológica”, afirma la Dra. Donay.
La Dra. Donay sugiere preparar una sopa con zanahorias, cebolla, ajo y apio, ingredientes conocidos por sus propiedades antiinflamatorias.
Las zanahorias son ricas en betacaroteno, que apoya la función inmunológica y ayuda a combatir el estrés oxidativo, mientras que estudios han demostrado que el ajo también fortalece el sistema inmunológico y ayuda a combatir bacterias, virus y parásitos.
La especialista subraya que el sueño es tan importante como la alimentación, ya que permite al cuerpo repararse y fortalecer la respuesta inmunitaria durante la infección.
Estas advertencias se producen tras un aumento en los casos de esta “supergripe” en diferentes partes de Gran Bretaña y en todo el mundo.
Según cifras de la Agencia Nacional de Servicios de Salud Británica (NHS), más de 3.100 camas de hospital estaban ocupadas diariamente la semana pasada por pacientes con gripe, con 128 personas en cuidados intensivos.
