El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se reunió ayer en Londres con aliados europeos –Keir Starmer, Emmanuel Macron y Friedrich Merz– en un contexto marcado por las críticas de Donald Trump por no haber sido informado sobre una propuesta estadounidense para poner fin al conflicto, sobre la cual Moscú y Kiev están llevando a cabo negociaciones separadas.
Los aliados europeos de Ucrania expresaron su apoyo a Zelenski, aunque manifestaron reservas sobre ciertos aspectos de la propuesta de Estados Unidos para finalizar la guerra con Rusia. Al inicio de la reunión, Merz expresó sus dudas sobre detalles específicos de los documentos provenientes de Washington, sin precisar a qué documentos se refería. Macron pareció adoptar una postura similar, señalando que el principal desafío reside en acercar las posiciones entre los europeos, los ucranianos y los Estados Unidos. Zelenski, por su parte, reconoció la necesidad de contar con el apoyo estadounidense en ciertos aspectos y el europeo en otros, instando a la toma de decisiones importantes.
Tras su paso por Londres, Zelenski viajará a Bruselas, donde se reunirá con funcionarios de la OTAN y la Unión Europea.
En su cuenta de la plataforma “X”, Macron indicó que el encuentro tiene como objetivo “evaluar las negociaciones en curso en el marco de la mediación estadounidense”, prometiendo “continuar presionando a Rusia para obligarla a aceptar la paz”. Paralelamente, se espera que la ministra de Asuntos Exteriores británica, Ivette Cooper, visite Washington para reunirse con su homólogo estadounidense, Marco Rubio, en el marco de intensos esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra en Ucrania, que se desató tras la invasión rusa el 24 de febrero de 2022.
Esta actividad diplomática coincide con las críticas de Trump a Zelenski, quien manifestó sentirse “algo decepcionado” por la falta de compromiso del presidente ucraniano en impulsar un plan de paz para poner fin a la guerra con Rusia.
Trump declaró a periodistas, en respuesta a una pregunta durante una ceremonia anual de premios organizada por el Centro Kennedy, que se sintió “algo decepcionado porque el presidente Zelenski aún no ha leído la propuesta, y eso fue hace unas horas”. Rusia, por su parte, ha acogido favorablemente la nueva Estrategia de Seguridad Nacional anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump, describiéndola como “en gran medida consistente” con la visión de Moscú.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en una entrevista concedida a la cadena estatal rusa “Rossiya” el domingo, afirmó que la actual administración estadounidense es “fundamentalmente diferente a las anteriores”. Comentando la nueva estrategia, añadió que “las modificaciones que estamos viendo se alinean en gran medida con nuestra visión”. Continuó diciendo que “el presidente Trump es actualmente fuerte en términos de posiciones de política interna, lo que le brinda la oportunidad de ajustar el concepto para que se ajuste a su visión”. Expresó su esperanza de que la estrategia constituya “una modesta garantía de que podremos continuar nuestro trabajo conjunto de manera constructiva para encontrar una solución pacífica en Ucrania”.
La nueva estrategia se publicó mientras funcionarios ucranianos mantenían negociaciones en Florida con emisarios de la administración Trump sobre un plan de Washington para poner fin a la guerra que ha durado casi cuatro años en Ucrania. Las conversaciones entre funcionarios estadounidenses y ucranianos, que se prolongaron durante días y en las que Zelenski participó por teléfono, concluyeron el sábado sin avances significativos, a pesar del compromiso del presidente ucraniano de mantener más conversaciones para alcanzar un “verdadero” acuerdo de paz. Estas conversaciones se produjeron después de que el enviado estadounidense Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner, se reunieran con el presidente ruso Vladimir Putin en el Kremlin, donde Moscú rechazó partes de la propuesta estadounidense.
