El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró el viernes que el camino hacia la paz con el Líbano es largo, pero que ya ha comenzado, tras aceptar un alto al fuego de 10 días mediado por Estados Unidos con Hezbolá. Netanyahu señaló que la tregua representa una apertura tanto para la diplomacia como para la presión militar continua.
En un comunicado previo a las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, Netanyahu afirmó que, a petición de Trump, Israel está «dando una oportunidad para avanzar hacia una solución diplomática y militar combinada con el gobierno libanés». Aclaró, no obstante, que la campaña contra Hezbolá aún no ha concluido.
Netanyahu añadió que, desde el 7 de octubre de 2023, Israel ha eliminado la amenaza de infiltración y fuego antitanque de Hezbolá, y ha destruido aproximadamente el 90 por ciento de su arsenal de cohetes.
Por su parte, el presidente Trump publicó en Truth Social que Israel «no bombardará el Líbano más», afirmando que «están PROHIBIDOS de hacerlo por los Estados Unidos. Basta ya». Posteriormente, la Casa Blanca aclaró que, según los términos del alto al fuego, Israel conserva el derecho a la legítima defensa frente a Hezbolá.
