El expresidente estadounidense Donald Trump ha presionado a China para que ayude a asegurar el paso por el Estrecho de Ormuz, amenazando con posponer una cumbre con el presidente chino Xi Jinping si Pekín no colabora. La reunión, originalmente programada entre el 31 de marzo y el 2 de abril, podría retrasarse si no se logran avances en la situación, según declaraciones de Trump recogidas por el Financial Times.
Trump enfatizó que China, al igual que otros países de Europa y Asia, tiene un interés significativo en mantener abierto el Estrecho de Ormuz, ya que aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo transita por esta vía marítima. Añadió que el 90% del petróleo consumido por China pasa por el estrecho, por lo que instó a Pekín a ofrecer su ayuda.
En respuesta a las presiones de Washington, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China hizo un llamado a todas las partes a cesar las acciones militares y evitar una mayor escalada de tensiones en la región. El portavoz del ministerio, Lin Jian, advirtió que la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz podría tener un impacto negativo en la economía global.
Cuando se le preguntó si China había recibido alguna solicitud formal de Estados Unidos para formar una alianza de protección marítima, Lin Jian respondió que no tenía información adicional que ofrecer.
La posible demora de la cumbre entre Trump y Xi Jinping también ha generado reacciones. El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, ha señalado que la decisión de llevar a cabo o no la reunión no depende únicamente de la asistencia de China en la apertura del Estrecho de Ormuz. Además, se ha sugerido que el contexto actual, marcado por tensiones geopolíticas, podría no ser el más adecuado para una visita de este tipo.
Algunos analistas incluso especulan sobre la posibilidad de que una reunión entre Trump y el presidente taiwanés Lai Ching-te podría tener lugar antes de las elecciones presidenciales estadounidenses de 2026.
