El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la imposición de aranceles a ocho países europeos en respuesta a su oposición a la posible adquisición de Groenlandia por parte de Washington. Los aranceles, que comenzarán a aplicarse en febrero, inicialmente serán del 10% y podrían aumentar hasta el 25% en junio, según informan diversos medios.
La medida, descrita por algunos como una «bomba arancelaria», busca presionar a los países europeos para que reconsideren su postura. Sin embargo, la reacción inicial ha sido de firme rechazo. Inglaterra, Francia y la Unión Europea han expresado su desacuerdo con la estrategia de Trump.
Los países afectados aún no han sido oficialmente detallados, pero la acción de Trump parece ser una respuesta directa a la negativa de estas naciones a considerar la venta de Groenlandia a Estados Unidos. El mandatario estadounidense ha manifestado su interés en la isla, pero tanto Dinamarca como Groenlandia han rechazado rotundamente la posibilidad de una venta.
En señal de solidaridad, Dinamarca y Groenlandia han organizado manifestaciones conjuntas para expresar su unidad y oponerse a la presión de Trump. La población de ambas naciones ha mostrado un fuerte apoyo a mantener la soberanía de Groenlandia.
