Tokio, Japón, ha experimentado una serie de movimientos sísmicos en los últimos días. El 23 de febrero de 2026, se registró un terremoto de magnitud 4.6 en Shikinejima, Tokio, a una profundidad de 142 kilómetros. El epicentro se localizó en las coordenadas 34.4400, 139.3770, a 141.6 kilómetros de Shikinejima.
También el 19 de febrero, se detectó un sismo de magnitud 4.5 en Aomi, Tokio, a una profundidad de 57 kilómetros. El epicentro de este terremoto se situó en 35.6120, 139.7820, a 11.9 kilómetros de Aomi.
Además, el 15 de febrero, un terremoto de magnitud 4.1 sacudió Ashikaga, en la prefectura de Tochigi, a una profundidad de 75 kilómetros.
En cuanto a la actividad sísmica general en Tokio durante el último año, se han registrado 65 terremotos de magnitud 1.5 o superior. En lo que va de mes, se han producido dos sismos, y en la última semana, uno de magnitud 4.6 en Shikinejima. El terremoto más fuerte registrado este año en la región fue de magnitud 7.6 en Misawa, Aomori.
Por otro lado, se ha emitido una nueva predicción oficial sobre un posible terremoto de gran magnitud en la capital japonesa, estimando que podría causar una interrupción en el suministro de agua y electricidad, así como pérdidas económicas que alcanzarían los 4 billones de yenes. Según las estimaciones, un terremoto de magnitud 7 podría causar la muerte de 18,000 personas.
Finalmente, el 24 de febrero, se registró un terremoto de magnitud 4.7 en la costa de Kagoshima, sin que se haya emitido una alerta de tsunami.
