La Universidad Brown en Rhode Island, Estados Unidos, fue escenario de un incidente que mantuvo en vilo a la comunidad durante 12 horas. Inicialmente, las autoridades detuvieron a un sospechoso, identificado como un aspirante a estudiante, en relación con los disparos, pero posteriormente fue liberado.
El tiroteo, que dejó un saldo de dos personas muertas y nueve heridos, provocó una rápida respuesta por parte del FBI, que se centró en la búsqueda de un sospechoso de entre 20 y 30 años. Un estudiante de último año, identificado como Hua, ayudó a un compañero gravemente herido a refugiarse y, en el proceso, sufrió un disparo en la pierna.
Las autoridades inicialmente detuvieron a un individuo, un ex militar de 24 años, pero fue liberado tras determinar que no estaba directamente relacionado con el ataque. El ejército había publicado previamente la identidad del sospechoso, lo que generó confusión en el desarrollo de la investigación.
La situación generó una gran conmoción y puso de manifiesto la complejidad de las investigaciones en este tipo de incidentes. Las autoridades continúan trabajando para esclarecer todos los detalles del suceso.
