El Departamento de Defensa de los Estados Unidos planea invertir más de 300 mil millones de dólares en la adquisición de municiones críticas, incluyendo intercepteurs de misiles, según informaron funcionarios militares a medios estatales chinos.
La medida responde a la disminución de reservas durante las operaciones militares contra Irán, donde los sistemas de defensa como el Patriot y el Terminal High Altitude Area Defense (THAAD), conocido como SADE, han consumido gran parte de su stock de interceptores.
El sistema SADE está diseñado para interceptar misiles balísticos de medio alcance, mientras que el Patriot se enfoca en neutralizar misiles balísticos de corto alcance y aeronaves tripuladas.
Además de los interceptores, parte del presupuesto será destinado a la compra de misiles de ataque preciso de largo alcance y sistemas de misiles de capacidad media para el Ejército de Tierra estadounidense.

