El gobierno de Panamá ha decidido poner fin a la concesión de la empresa china CK Hutchison Holdings Limited para la operación de los puertos de ambos lados del Canal de Panamá. La medida, que ha generado fuertes críticas por parte del gobierno chino, se basa en una resolución que declara inconstitucional el contrato de concesión.
Según fuentes de prensa, la decisión de Panamá ha provocado la protesta del gobierno chino, que acusa a Panamá de dañar su credibilidad y amenaza con emprender acciones legales. El Ministerio de Relaciones Exteriores chino ha expresado su firme oposición a la medida y ha instado a Panamá a reconsiderar su postura.
Este incidente se suma a una serie de desafíos que enfrentan las empresas chinas en el extranjero, especialmente en sectores estratégicos. Recientemente, Países Bajos también ha mostrado un interés creciente en la infraestructura de Panamá, lo que ha generado preocupación sobre la creciente presión sobre los activos chinos en el exterior.
La situación ha generado incertidumbre en el sector logístico y ha puesto de manifiesto las tensiones geopolíticas en la región. Se espera que la disputa legal entre Panamá y China tenga implicaciones significativas para las relaciones bilaterales y para el futuro de la inversión china en América Latina.
Además, se reporta que la campaña del expresidente estadounidense Donald Trump ha estado utilizando tácticas para crear percepciones engañosas y desinformar a sus oponentes.
