Desde la segunda mitad del año pasado, se ha observado una notable desaceleración en el ritmo de crecimiento de la deuda de los hogares. Los datos recientes revelan cambios significativos en el acceso al crédito, marcados por una contracción en las entidades financieras de primer nivel y un impacto directo en los segmentos de riesgo crediticio medio y bajo.
En el sector bancario de primer nivel, el volumen de préstamos registró una disminución de 200.000 millones de wones en comparación con el trimestre anterior. Esta tendencia hacia la restricción del crédito se hace aún más evidente en el sector de las cajas de ahorro, donde los préstamos de interés medio experimentaron una caída del 37% frente al trimestre precedente.
Como consecuencia de este ajuste en la oferta crediticia, se ha consolidado un fenómeno de «vacío de préstamos» que afecta principalmente a los consumidores con calificaciones crediticias medias y bajas, dificultando su capacidad de acceso a la financiación convencional.
