마크 저커버그 메타 최고경영자(CEO)가 18일 로스앤젤레스에서 진행되는 사회관계망서비스(SNS) 중독 관련 재판에 증인으로 출석하고 있다. [로이터]
El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, compareció ante un juicio en Estados Unidos que investiga los efectos nocivos de la adicción a las redes sociales en los jóvenes.
Zuckerberg testificó el 18 de febrero en un tribunal de primera instancia en Los Ángeles, California, según informaron las agencias AP y AFP.
El juicio, cuyo demandante se identifica como Kaili G.M., una mujer de 20 años, se considera un caso “indicador” (Bellwether) que podría sentar un precedente en miles de demandas similares contra las grandes empresas tecnológicas que operan redes sociales.
La cuestión central del juicio es si Meta y otras plataformas diseñaron intencionalmente sus algoritmos para mantener a los adolescentes enganchados a las redes sociales. Kaili afirma haber estado adicta a las redes sociales durante más de una década, lo que le ha causado ansiedad, depresión y problemas físicos.
El abogado del demandante, Mark Lanier, enfatizó ante el jurado que la adicción de los usuarios es rentable para Google y Meta, por lo que no se trata de un accidente, sino de un diseño deliberado.
Durante el juicio, se presentó evidencia de que Meta estaba al tanto de los resultados de investigaciones que demostraban la ineficacia de sus funciones de “control parental” para prevenir la adicción y el uso compulsivo de las redes sociales entre los jóvenes, según informó el medio especializado en tecnología TechCrunch.
Un informe conjunto de Meta y la Universidad de Chicago, denominado “Proyecto MYST (Tendencias socioemocionales de los adolescentes y Meta)”, reveló que los factores parentales y del entorno familiar tienen poca relación con los niveles de atención que los adolescentes reportan en el uso de las redes sociales.
El estudio sugiere que incluso los esfuerzos de los padres por controlar el uso de las redes sociales por parte de sus hijos no influyen en su adicción.
Lanier argumentó que, en base a estos hallazgos, la responsabilidad de los daños causados por la adicción a las redes sociales recae en las empresas, no en los padres.
Por su parte, Adam Mosseri, CEO de Instagram, declaró no recordar detalles específicos del informe “MYST” más allá de su nombre.
Meta sostiene que los problemas emocionales negativos que experimentan adolescentes como Kaili generalmente se deben a factores como la dinámica familiar o las circunstancias de la vida, y no a las redes sociales.
La defensa señaló que Kaili es hija de padres divorciados, fue víctima de abuso por parte de su padre y sufrió acoso escolar.
YouTube, por su parte, argumentó en el juicio que es una plataforma de entretenimiento, similar a Netflix, y no una red social.
Snapchat y TikTok, que inicialmente fueron nombrados como demandados, llegaron a un acuerdo con la parte demandante antes del inicio del juicio.
