Un reciente hallazgo astronómico está desafiando la comprensión actual sobre la evolución del cosmos, planteando la posibilidad de que los agujeros negros se hayan formado antes que las propias galaxias.
Un descubrimiento que rompe esquemas
A través de mediciones precisas, se ha identificado un agujero negro con una masa sorprendente: es dos veces más pesado que la suma de las estrellas de su galaxia. Este dato resulta disruptivo, ya que altera la creencia predominante de que las galaxias y sus agujeros negros centrales crecían en paralelo y manteniendo una proporción constante.
Este estudio, detallado por 동아사이언스, sugiere que en el universo temprano, los agujeros negros pudieron haber tenido un crecimiento acelerado o haber surgido primero, sirviendo potencialmente como «semillas» alrededor de las cuales se agruparon posteriormente las estrellas para formar las galaxias.
