El síndrome de síntomas persistentes tras el COVID-19 ha abierto un nuevo campo de aplicación para la oxigenoterapia domiciliaria.
Esta posibilidad se fundamenta en los hallazgos del estudio de cohorte PHOSP-COVID, realizado en el Reino Unido en 2021 por Evans y colaboradores, cuyos resultados fueron publicados en Lancet Respiratory.
