Dieciséis municipios han sido alertados por el ayuntamiento de Noordoostpolder sobre posibles riesgos de seguridad relacionados con los llamados “almacenes de calor”. La advertencia se produce tras el colapso de un depósito subterráneo de agua caliente en Nagele, según informa Nieuwsuur.
El almacén de calor en Nagele formaba parte de un proyecto piloto para hacer que el pueblo fuera energéticamente neutro. En la piscina subterránea se almacenaba agua caliente que se utilizaba en invierno para la calefacción de viviendas y una escuela. Durante el pasado verano, la estructura colapsó, provocando el hundimiento parcial del terreno superior y la exposición del agua caliente.
No resistente al agua caliente
Una investigación realizada por la empresa de ingeniería Sinko y TNO revela que se utilizaron materiales inadecuados durante la construcción y que faltaban cálculos estructurales. La empresa que instaló el almacén de calor empleó materiales que no son resistentes a la exposición prolongada al agua caliente.
Estos hallazgos han llevado al ayuntamiento de Noordoostpolder a advertir por carta a otros dieciséis municipios donde se han instalado almacenes de calor similares. En algunos casos, estas instalaciones se encuentran bajo patios de escuelas, parques infantiles y campos deportivos. En varios municipios, las instalaciones han sido desconectadas o están siendo inspeccionadas. El programa Nieuwsuur abordará el tema este lunes por la noche.
El almacén de calor en Nagele ha sido retirado y el proyecto se ha suspendido. Aún no está claro cómo continuará el proyecto de eliminación del gas en la zona.
