El aumento récord en la generación de energía solar en Asia el año pasado impulsó que la energía limpia superara el crecimiento de la demanda eléctrica de la región, según un nuevo análisis global de la energía.
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La startup de computación en la nube para inteligencia artificial, Fluidstack, se encuentra en conversaciones para recaudar aproximadamente 700 millones de dólares en una nueva ronda de financiación que valoraría a la compañía en unos 7 mil millones de dólares.
Según informes de noticias publicados por The Information y Bloomberg el viernes, Situational Awareness —la firma de inversión fundada por el ex investigador de OpenAI, Leopold Aschenbrenner— está en negociaciones para liderar la financiación. Anteriormente se informó que el fondo de cobertura de IA había aumentado su participación en el minero de bitcoin Core Scientific (NASDAQ: CORZ) hasta el 9,4% a octubre.
La valoración prospectiva destaca el creciente interés de los inversores en las empresas que construyen infraestructura de centros de datos para sistemas de inteligencia artificial. Fluidstack, que operaba anteriormente desde el Reino Unido y recientemente anunció planes para trasladar su sede a Nueva York, forma parte de un grupo de proveedores “neocloud” que alquilan capacidad de computación para el desarrollo de IA.
La startup de nube de IA ha firmado contratos de colocación multianuales por valor de miles de millones de dólares con Cipher y Terawulf, dos de las muchas compañías públicas de minería de bitcoin que buscan diversificar los ingresos de sus centros de datos más allá de la minería de Bitcoin. En ambos acuerdos, Google se comprometió a actuar como un “respaldo” para los acreedores, comprometiéndose a reembolsar a los prestamistas si Fluidstack incumple o entra en bancarrota.
Estas estructuras subrayan los complicados modelos de financiación que están surgiendo en torno a la construcción de centros de datos para IA. Bloomberg señaló que Meta Platforms ha asegurado alrededor de 60 mil millones de dólares para la expansión de centros de datos, aproximadamente la mitad de los cuales no aparece en su balance como deuda tradicional.
