Tras la intervención en Venezuela, la administración Trump mantiene su interés en Groenlandia. El presidente de Estados Unidos y su equipo están considerando la compra del territorio, y una acción militar “siempre es una opción”, según declaró la Casa Blanca este martes en comunicados escritos enviados a Reuters.
La administración estadounidense respondió a una serie de preguntas de la agencia informativa, indicando que Trump considera la adquisición de Groenlandia como una prioridad de seguridad nacional “necesaria para contrarrestar a nuestros adversarios en la región del Ártico”, como Rusia y China.
Para ejercer control sobre el territorio, “el Presidente y su equipo están discutiendo una serie de opciones para lograr este objetivo y, por supuesto, el uso de las fuerzas armadas de Estados Unidos es siempre una opción a disposición del comandante en jefe”, añadió la Casa Blanca.
El apoyo significativo que Groenlandia –un territorio semi-autónomo bajo administración danesa– ha recibido de los líderes europeos de la OTAN no ha disuadido a Trump, según una fuente citada por Reuters. “No va a desaparecer”, afirmó la fuente en referencia a las intenciones del presidente estadounidense. Sin embargo, el gobierno danés dejó clara su postura el lunes: una invasión de Groenlandia supondría el fin de la alianza atlántica, representando un conflicto entre dos miembros fundadores de la organización.
Se están explorando diferentes vías para la compra del territorio por parte de Estados Unidos, pero esta no es la única opción sobre la mesa. También se podría crear un acuerdo de asociación con el territorio, un paso hacia la incorporación de Groenlandia, con una población de alrededor de 57.000 habitantes, a los Estados Unidos.
“La diplomacia es siempre la primera opción del Presidente en todo, y los acuerdos. Le encantan los negocios. Por lo tanto, si se puede llegar a un buen acuerdo para comprar Groenlandia, esa sería definitivamente su primera inclinación”, dijo la fuente.
Durante varios meses, Trump y funcionarios estadounidenses han mostrado interés en controlar Groenlandia, un interés que parece haberse intensificado tras la intervención en Venezuela, que resultó en la destitución del presidente Nicolás Maduro. Además de su ubicación geoestratégica en el Ártico, la isla es rica en minerales utilizados en las industrias tecnológica y de armamento, recursos que Estados Unidos pretende explotar.
Este martes, las señales emitidas por la administración estadounidense llevaron a los líderes europeos a unirse en la defensa de la isla y de Dinamarca. “Groenlandia pertenece a su pueblo. Corresponde a Dinamarca y a Groenlandia, y solo a ellas, decidir sobre los asuntos que les conciernen”, se lee en la declaración firmada por los líderes de Francia, Alemania, Polonia, Italia, España, Reino Unido y Dinamarca, a la que se han sumado otros líderes, como el primer ministro portugués, Luís Montenegro.
