Francia repatría sus reservas de oro desde Estados Unidos en un giro estratégico
En un movimiento que marca un distanciamiento creciente con la administración de Donald Trump, Francia ha procedido a retirar la totalidad de sus reservas de oro custodiadas en Estados Unidos. Esta acción se interpreta como un cambio de estrategia financiera y política, impulsando una tendencia de repatriación de activos dentro de la Unión Europea.
La operación consistió en un arbitraje de 129 toneladas de oro. Mediante la venta de estas reservas en territorio estadounidense, Francia logró obtener una ganancia de 12.800 millones de euros, procediendo posteriormente a resguardar sus reservas en París.
Este movimiento ocurre en un clima de tensiones geopolíticas. Según reportes, la Unión Europea ha manifestado la necesidad de alcanzar una mayor «independencia» en sectores clave como la tecnología, la energía y el comercio, especialmente ante la volatilidad de la política de Washington y amenazas previas relacionadas con aranceles y tensiones sobre territorios como Groenlandia.
La decisión de Francia de retirar sus activos metálicos de Estados Unidos no solo representa un ajuste en su gestión de reservas, sino que también se percibe como un paso hacia la reducción de vulnerabilidades externas y una señal de distanciamiento frente a las políticas de la Casa Blanca.
