En los últimos años, las enfermedades crónicas no transmisibles (ENT) han experimentado un incremento significativo en su prevalencia dentro de la población adulta. Este avance representa un desafío creciente para la salud pública y el bienestar general.
Adultos Mayores
Expertos en salud han advertido sobre un aumento en los casos de enfermedades de transmisión sexual (ETS) entre la población de adultos mayores, señalando que este grupo demográfico requiere una atención urgente.
Ante esta situación, salubristas destacan la necesidad imperativa de incluir a los adultos mayores en las campañas de prevención, así como de implementar mejores medidas de educación para combatir el incremento de estas infecciones en dicha población.
Las tarjetas de coordenadas, un método de autenticación bancaria utilizado durante años, están llegando a su fin. Este cambio, que ha generado debate, se produce en un contexto de transición hacia sistemas de seguridad más tecnológicos, lo que plantea desafíos, especialmente para los adultos mayores y aquellos con menor familiaridad con las aplicaciones móviles e internet.
A finales de julio del año pasado, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) estableció nuevos estándares de seguridad, registro y autenticación para las entidades financieras, lo que implicaba la eliminación de las tarjetas de coordenadas para el 1 de agosto de 2025. Sin embargo, ante las preocupaciones sobre el tiempo limitado para la adaptación y la petición de mayor flexibilidad por parte de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (Abif), el regulador chileno extendió el plazo hasta el 1 de agosto de 2026.
La tarjeta de coordenadas se despide gradualmente
A pesar de la extensión del plazo, algunas entidades financieras han optado por adelantar el proceso. BancoEstado comenzó a desactivar las tarjetas de coordenadas para nuevos usuarios en noviembre del año pasado y extendió la medida a otro grupo de clientes a partir del 6 de febrero. La institución financiera solicita a sus clientes la activación de BE Pass (clave) o BE Face (reconocimiento facial) como alternativas de autorización. Por su parte, Banco Santander comunicó a sus clientes que esta modalidad de transacción quedará inactiva a partir del 9 de marzo. En contraste, el Banco de Chile ha decidido ajustarse al plazo máximo establecido por la CMF.
Preocupación ciudadana
La decisión de la CMF, fundamentada en la necesidad de reforzar la seguridad, ha suscitado críticas. Según reportes de BioBioChile, algunos ciudadanos expresaron su preocupación por la dificultad que implica el uso de aplicaciones para realizar pagos, especialmente para los adultos mayores. Testimonios recogidos por La Radio revelan que algunos usuarios lamentan su falta de familiaridad con las nuevas tecnologías, describiéndose a sí mismos como “ignorantes digitales”.
La CMF argumenta que esta medida busca facilitar la transición hacia mecanismos de autenticación más robustos, con el objetivo de mitigar el riesgo de fraudes, especialmente para aquellos usuarios que utilizan con frecuencia medios impresos para sus transacciones.
El fin de las tarjetas de coordenadas coincide con la implementación obligatoria de la Autenticación Reforzada de Clientes (RCA) en ciertos casos a partir de agosto de este año.
¿Qué es la RCA? Es un proceso que requiere el uso de al menos dos factores de autenticación independientes. Estos factores pueden ser “algo que solo el usuario conoce” (como una clave o número de identificación), “algo que el usuario posee” (como un token, una tarjeta de pago o un teléfono móvil) y “algo que el usuario es” (como una huella digital o reconocimiento facial).
La RCA será obligatoria para las transferencias electrónicas de fondos y en procesos como la solicitud de nuevos servicios, el cambio de claves y la modificación de dispositivos de seguridad. Como ejemplo, para enviar $25 mil a un familiar, una aplicación bancaria podría solicitar la clave de seguridad habitual, además de una clave única enviada por mensaje de texto, una huella digital o un escaneo facial. Algunas instituciones financieras ya ofrecen estas opciones.
La sarcopenia, la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento, es una condición que afecta principalmente a los adultos mayores, manifestándose inicialmente como debilidad muscular. Un reciente estudio publicado en el “Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle” revela que las capacidades físicas comienzan a disminuir a partir de los 35 años.
Investigadores del Instituto Karolinska, especializados en actividad física y aptitud, analizaron a más de 400 personas entre 16 y 63 años. Los participantes realizaron pruebas de fuerza, como el press de banca, pruebas de salto vertical y ejercicios de ciclismo de al menos 10 minutos. El objetivo fue medir la resistencia muscular, la potencia y la capacidad aeróbica en diferentes grupos de edad, así como evaluar sus niveles de actividad física.
Los resultados indicaron que, si bien la fuerza física alcanza su punto máximo entre los 20 y los 35 años, a partir de esta edad comienza un declive gradual tanto en la fuerza muscular como en la resistencia cardiovascular. Se observó una ligera diferencia entre hombres y mujeres: la resistencia aeróbica disminuye en ambos sexos a partir de los 45 años, pero la pérdida de masa muscular se inicia antes en las mujeres, alrededor de los 32 años.
El estudio también demostró que mantener un estilo de vida activo desde temprana edad (a partir de los 16 años) se asocia con un mejor rendimiento físico en todas las mediciones. “Nunca es tarde para empezar a moverse. Nuestro estudio demuestra que la actividad física puede ralentizar el deterioro del rendimiento, aunque no pueda detenerlo por completo”, explica Maria Westerstahl, autora principal del estudio y profesora del Departamento de Medicina de Laboratorio.
Westerstahl y su equipo planean continuar la investigación con participantes de 68 años para analizar su nivel de actividad física y comprender mejor los mecanismos que explican el máximo rendimiento a los 35 años y cómo la actividad física puede mitigar la pérdida de rendimiento relacionada con la edad.
La salud preventiva se ha convertido en un pilar fundamental para quienes buscan envejecer con calidad de vida y autonomía. Expertos de Mayo Clinic señalan que los controles médicos periódicos, la vacunación adecuada y la adopción de hábitos saludables contribuyen a prevenir enfermedades graves, reducir las hospitalizaciones y optimizar los recursos sanitarios, especialmente en un contexto de envejecimiento poblacional.
El doctor Daniel Sánchez Pellecer, especialista en medicina interna, geriatría y cuidados paliativos, explica que el principal objetivo de la salud preventiva en adultos mayores es “mejorar su calidad de vida”. La doctora Christina Chen, también geriatra e internista, coincide en que el cuidado de la salud requiere procesos continuos y personalizados, adaptados a las necesidades individuales.
Esta prevención incluye diversas intervenciones y exámenes diseñados para anticipar o detectar enfermedades en etapas tempranas. El Dr. Sánchez Pellecer destaca que el envejecimiento disminuye el metabolismo y la función del sistema inmunitario, aumentando el riesgo de enfermedades crónicas, infecciones y cáncer. Por ello, recomienda iniciar ciertos controles a partir de los 55 años y otros a partir de los 65, ajustando la frecuencia y el tipo de estudios a cada caso.
Estudios recomendados para mayores de 55 años
Entre los estudios más relevantes, los especialistas mencionan la colonoscopía, la mamografía, la densitometría ósea y la ecografía de aorta abdominal. Mayo Clinic sugiere mamografías anuales, aunque la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) recomienda realizarlas cada dos años. En personas mayores de 80 o 85 años, la frecuencia puede ajustarse considerando los beneficios y riesgos.
La periodicidad de la colonoscopía varía entre tres y diez años, dependiendo de los resultados previos. La densitometría ósea, utilizada para detectar osteoporosis, se repite cada tres o cinco años según los resultados anteriores. Para personas con antecedentes de tabaquismo o factores de riesgo, la ecografía de aorta es esencial para detectar aneurismas de forma accesible y sencilla.
La decisión de suspender los exámenes preventivos no se basa únicamente en la edad, sino en una evaluación integral que considera la esperanza de vida, las preferencias del paciente y sus antecedentes familiares. “Cuando la expectativa de vida es menor a diez años, los riesgos de algunos estudios pueden superar sus beneficios”, afirma Sánchez Pellecer, subrayando la importancia de un diálogo abierto entre médico y paciente para personalizar estas decisiones.
La vacunación es otro componente clave de la prevención. Mayo Clinic destaca la vacuna contra la neumonía, que se renueva cada cinco años, recomendando la versión PCV20 a partir de los 65 años. También resalta la vacuna contra el herpes zóster, disponible en una fórmula más eficaz desde 2017, que reduce hasta en un 80% el riesgo de neuralgia postherpética. Además, la nueva vacuna contra el virus sincitial respiratorio (VSR) ofrece protección durante tres años con una sola dosis, facilitando la prevención de infecciones respiratorias graves.
Las vacunas contra neumonía y herpes zóster son pilares de la inmunización.
La evaluación de la salud cognitiva y funcional es crucial para prevenir caídas y discapacidad. El Dr. Sánchez Pellecer realiza pruebas sencillas anuales en mayores de 65 años para detectar riesgos tempranos y actuar a tiempo. En este sentido, mantener hábitos saludables también tiene un impacto positivo en el envejecimiento.
Los hábitos más recomendados incluyen una alimentación equilibrada, actividad física regular, un buen descanso y la reducción del consumo de tabaco y alcohol. “El movimiento es vida”, afirma el doctor, destacando que las personas activas suelen necesitar menos medicación y gozan de mejor salud en general. Además, dormir bien y controlar el estrés son fundamentales para un envejecimiento saludable.
El papel de los cuidadores es también crucial, y se aconseja consultar las guías de la USPSTF para orientar las decisiones. La prevención demuestra su eficacia: la mayoría de los cánceres de mama detectados por el Dr. Sánchez Pellecer se encuentran en etapas iniciales, lo que permite tratamientos menos agresivos y mejores posibilidades de curación.
La prevención debe adaptarse a tu esperanza de vida y antecedentes personales.
Además, las personas que practican ejercicio regularmente suelen evitar la medicación para la presión arterial o el colesterol y permanecen más tiempo fuera del hospital. Un estudio reciente revela que el entrenamiento no solo mejora la fuerza y la movilidad, sino que también fortalece el sistema inmunológico, ayudando a mantenerlo joven y eficiente durante la vejez.
