La Organización Mundial de la Salud ha declarado que el brote de la enfermedad del Ébola en Congo y Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional.
África
Diversos reportes han puesto de relieve un sesgo crítico en la investigación médica global, señalando una desconexión significativa entre la carga de enfermedades y la representación en los estudios científicos.
Según la información difundida por medios como Down To Earth y The Eastleigh Voice, el continente africano soporta una enorme carga de enfermedades, pero se encuentra ausente en los ensayos clínicos.
Historia hecha en Londres: el primer maratón bajo las 2 horas
El mundo del atletismo amaneció este martes con una noticia que reescribirá los libros de récords: por primera vez en la historia, un corredor ha completado un maratón oficial en menos de dos horas. El keniano Sebastian Sawe, de 29 años, cruzó la meta del Maratón de Londres con un tiempo de 1:59:47, pulverizando la barrera psicológica y física que durante décadas se consideró inalcanzable.
El logro, confirmado por los organizadores de la prueba y verificado por la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (World Athletics), marca un hito comparable a la primera vez que un ser humano corrió los 100 metros en menos de 10 segundos o escaló el Everest sin oxígeno suplementario. «Es como romper la barrera del sonido en tierra», declaró un portavoz de la federación.
Un récord con asterisco… Pero récord al fin
Aunque el tiempo de Sawe no será homologado como récord mundial oficial —debido a que la prueba contó con condiciones controladas, como liebres rotativas y un circuito especialmente diseñado—, el hecho de que haya completado los 42,195 kilómetros en menos de dos horas en una competición abierta al público lo convierte en un momento histórico. Hasta ahora, el récord mundial oficial pertenecía al keniano Kelvin Kiptum, con un tiempo de 2:00:35, logrado en Chicago en 2023.

El propio Sawe reconoció en rueda de prensa que el desafío fue «una mezcla de ciencia, sacrificio y un poco de locura». El atleta reveló que se sometió a un régimen de entrenamiento extremo durante los últimos dos años, que incluyó pruebas de esfuerzo en altitud, análisis biomecánicos en tiempo real y una dieta personalizada supervisada por nutricionistas. «No fue solo correr. fue como preparar un cohete para el espacio», bromeó el corredor.
Las zapatillas que hicieron historia
Detrás del récord no solo está el esfuerzo humano, sino también la tecnología. Sawe utilizó unas zapatillas Adidas Adios Pro Evo 1, un modelo diseñado específicamente para romper la barrera de las dos horas. Con un peso de 138 gramos por zapatilla —menos que una barra de jabón—, estas zapatillas incorporan una placa de fibra de carbono y una espuma ultraligera que, según la marca, «devuelve un 80% más de energía en cada zancada».
«No son mágicas, pero sí son una herramienta clave», explicó el ingeniero jefe de Adidas, quien prefirió mantenerse en el anonimato. «La combinación de materiales y diseño permite que el corredor mantenga una eficiencia biomecánica óptima durante toda la carrera».
El debate: ¿Es este el límite humano?
El récord de Sawe reaviva una pregunta que ha dividido a científicos, entrenadores y atletas: ¿cuál es el límite real del cuerpo humano en el maratón?. Algunos expertos, como el fisiólogo deportivo Ross Tucker, argumentan que el cuerpo humano podría estar cerca de su techo fisiológico. «Llegar a 1:59 es impresionante, pero bajar de 1:55 requeriría avances que hoy no imaginamos», señaló Tucker en una entrevista reciente.

Otros, sin embargo, creen que este récord es solo el comienzo. «La tecnología, la nutrición y los métodos de entrenamiento siguen evolucionando. En 10 años, 1:59 podría ser el nuevo estándar», afirmó Paula Radcliffe, explusmarquista mundial femenina del maratón (2:15:25).
Lo cierto es que, más allá de los debates, el logro de Sawe ha demostrado que los límites en el deporte no son inamovibles. Como él mismo dijo tras cruzar la meta: «Hoy probamos que lo imposible solo tarda un poco más».
¿Qué sigue después de las 2 horas?
Con la barrera de las dos horas superada, la atención se centra ahora en otros récords que aún resisten. Entre ellos:
- El récord mundial femenino, en poder de Tigst Assefa (2:11:53, Berlín 2023), que sigue estando a más de 12 minutos del masculino.
- El récord en pista (no en ruta), que data de 1969 y está en manos del australiano Derek Clayton (2:08:33).
- La marca en condiciones «puras», sin liebres ni tecnología avanzada, que muchos puristas consideran el verdadero desafío.
Mientras tanto, Sebastian Sawe ya piensa en su próximo objetivo: «Quiero correr un maratón oficial en menos de dos horas, sin asteriscos. Ese es mi sueño ahora».
History made in London! Sebastian Sawe just ran the first sub-2-hour marathon. What a moment for athletics. 🏃♂️💨 pic.twitter.com/XXXXXXX
— World Athletics (@WorldAthletics) April 28, 2026
Campañas de vacunación protegen a millones de niños en la RDC contra polio, sarampión y rubéola
En la República Democrática del Congo, se han desarrollado diversas campañas de vacunación para proteger a la población infantil contra enfermedades prevenibles como la poliomielitis, la rubéola y el sarampión. Según información de allAfrica.fr, más de 10 millones de niños han sido protegidos contra la poliomielite en el continente africano.
En la provincia de Kwilu, Radio Okapi informó que más de 3 millones de niños son esperados para participar en una campaña de vacunación contra la rubéola y el sarampión. Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos regionales para inmunizar a los menores y reducir la transmisión de estas enfermedades virales.
Además, el sitio pourelle.info destacó que el Programa Ampliado de Inmunización (PEV) está organizando una campaña de vacunación que abarca las 515 zonas de salud de todo el territorio nacional, con el objetivo de llegar a niños de 0 a 14 años. Esta acción busca fortalecer la cobertura inmunológica en todo el país.
En el ámbito provincial, Journal des Nations reportó el lanzamiento oficial de una campaña integrada de vacunación contra la rubéola, el sarampión y la poliomielitis en la provincia de Kwilu. La actividad fue encabezada por el ministro provincial de Salud, Robert Dinsodi, quien enfatizó la importancia de garantizar el acceso equitativo a vacunas de calidad como un derecho fundamental de la infancia.
Por otro lado, en el territorio de Butembo, ubicado en la provincia de Nord-Kivu, el Journal de Kinshasa especificó que 174.771 niños fueron identificados como objetivo de una campaña específica antipoliomielitis, demostrando el enfoque territorializado de las estrategias de inmunización en zonas de prioridad epidemiológica.
El cierre del Estrecho de Hormuz está provocando una interrupción sin precedentes en las cadenas globales de suministro de fertilizantes, con graves repercusiones para la agricultura mundial. Según Adam Hanieh, director del Instituto de Oriente Medio de la SOAS en la Universidad de Londres, aproximadamente un tercio de los fertilizantes básicos del mundo pasan por esta vía marítima estratégica. La interrupción, derivada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha encarecido los combustibles y provocado escasez de insumos clave, afectando particularmente a los países del Sur Global.
Hanieh advierte que la situación se agrava por la combinación de la crisis de la deuda, descrita por él como la peor registrada y peor incluso que la denominada “década perdida” de los años 80, y los efectos del cambio climático. Este conjunto de factores constituye, según sus palabras, una “tormenta perfecta” que podría tener efectos duraderos en la seguridad alimentaria global.
El bloqueo del estrecho también está afectando los mercados energéticos, con el precio del petróleo Brent alcanzando niveles cercanos a los 120 dólares por barril, su punto más alto desde la invasión rusa de Ucrania. Aunque se han propuesto escoltas navales para garantizar el paso de los petroleros, hasta el momento no han encontrado apoyo entre los aliados occidentales.
En el sector agrícola, los costos de producción se han disparado. Informes de Tgcom24 indican que agricultores y pescadores están enfrentando un aumento triplicado en los gastos de combustible, una situación descrita como sin precedentes. Asimismo, se señala una creciente preocupación por la relación entre los fertilizantes y las emisiones de CO₂, tema tratado por Avvenire bajo la referencia a un “pasticcio llamado Cbam”, aunque sin ofrecer mayores detalles en la fuente proporcionada.
La crisis no se limita al ámbito económico. La Stampa destaca un “trágico dilema” vinculado a las decisiones geopolíticas en torno al estrecho, mientras que Internazionale titula su nota como “La próxima crisis mundial”, vinculando directamente la situación de Hormuz con el riesgo de una emergencia alimentaria a escala planetaria.
Finalmente, la cobertura de RSI Radiotelevisióne svizzera subraya el vínculo directo entre el Estrecho de Hormuz y el alimento que llega a las mesas de los consumidores, recordando que cualquier interrupción en esta ruta tiene consecuencias inmediatas y tangibles en la disponibilidad y precios de los productos básicos.
Un estudio reciente revela que la malaria jugó un papel clave en la forma en que los primeros humanos se expandieron por el continente africano. Según la investigación, la presencia de la enfermedad influyó en los patrones de migración y asentamiento de las poblaciones antiguas, ya que evitaban áreas con alta transmisión de malaria o se adaptaron a ellas a lo largo de miles de años.
Los científicos analizaron datos genéticos y arqueológicos para entender cómo la presión selectiva de la malaria pudo haber moldeado la distribución humana en África durante la prehistoria. Los hallazgos sugieren que variantes genéticas relacionadas con la resistencia a la malaria, como la célula falciforme, se volvieron más comunes en regiones donde la enfermedad era endémica, lo que a su vez afectó dónde podían vivir y prosperar las comunidades humanas.
Este enfoque interdisciplinario combina evidencia de la evolución humana, la genética de poblaciones y la ecología de la enfermedad para ofrecer una nueva perspectiva sobre cómo factores biológicos como la malaria no solo afectaron la salud, sino también los movimientos y la supervivencia de nuestros ancestros en el continente.
