El proyecto europeo para el desarrollo de un avión de combate de nueva generación se encuentra en un momento de intensa tensión y debate estratégico. Mientras algunas perspectivas califican la iniciativa como el mayor fiasco industrial de Europa, han surgido llamamientos para revisar el programa SCAF.
Ante este escenario, la dirección de Airbus Defence ha intervenido para excluir la posibilidad de un fracaso total del proyecto de caza FCAS. En la misma línea, la compañía Safran ha subrayado la excelente relación que mantiene con su contraparte alemana en el marco del SCAF.
Paralelamente a estas gestiones, se está perfilando un acercamiento entre Airbus y Saab con el propósito de desarrollar conjuntamente un avión de combate de sexta generación.
