Científicos del Instituto de Automatización y Electrometría, filial siberiana de la Academia de Ciencias de Rusia, en colaboración con la Universidad Estatal de Novosibirsk, han desarrollado un nuevo simulador de realidad virtual (RV). Este innovador sistema está diseñado para entrenar a los astronautas en la toma de fotografías de la Tierra, replicando las condiciones que encontrarán a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS).
El simulador busca imitar fielmente el entorno real de la ISS, abordando los desafíos específicos que enfrentan los astronautas al intentar capturar imágenes de nuestro planeta desde el espacio. Según Mikhail Lavrentyev, Vicerrector del Instituto de Automatización y Electrofísica SB RAS y Decano de la Facultad de Tecnología de la Información de NSU, citado por www1.ru, uno de los principales obstáculos es el tiempo extremadamente limitado disponible para cada toma, que se reduce a aproximadamente 30 segundos.
Otro factor que complica la tarea es el tamaño reducido de las ventanas de la ISS, lo que dificulta el encuadre y la composición de las fotografías. Durante este breve lapso de tiempo, los cosmonautas deben identificar el objetivo, apuntar la cámara y realizar la captura. Además, la utilización de lentes de largo alcance reduce significativamente el campo de visión, haciendo que localizar el objeto deseado dentro del encuadre sea un desafío, incluso si se ha detectado visualmente.
Para solucionar estos problemas, los especialistas han creado un simulador de lente telefoto que incorpora una micro pantalla integrada, visible a través del ocular de la cámara. Para aumentar el realismo de la experiencia, se ha añadido un peso al diseño, simulando la inercia y el peso de una cámara real.
El lente telefoto está equipado con sensores de orientación que transmiten datos a una computadora, la cual genera imágenes en la micro pantalla. De esta manera, la imagen se actualiza instantáneamente a medida que cambia el ángulo de visión de la cámara. Además, los astronautas utilizan un casco con sensores que rastrean la posición de la cabeza, permitiendo que el sistema detecte hacia dónde mira el usuario y ajuste la imagen mostrada en tiempo real. Todas las visualizaciones se actualizan a 50 fotogramas por segundo, garantizando una alta fidelidad e interacción fluida. (RNS)
