Israel afirmó este martes haber asesinado al alto cargo de seguridad iraní, Alí Larijani, en un ataque nocturno contra Teherán, lo que representa una nueva escalada en el conflicto con la República Islámica. El anuncio fue realizado por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien aseguró que la operación formó parte de una ofensiva dirigida a la cúpula del aparato de seguridad iraní. Las autoridades iraníes aún no han confirmado la muerte de Larijani.
El ejército israelí también informó sobre la muerte de Gholam Reza Soleimani, jefe de la milicia Basij, una fuerza de voluntarios vinculada a la Guardia Revolucionaria que ha sido utilizada habitualmente para reprimir protestas en Irán.
Estos fallecimientos constituyen un nuevo golpe al liderazgo iraní, tras el ataque del pasado 28 de febrero en el que murió el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, de 86 años, en uno de los episodios más graves del conflicto actual.
La tensión se ha extendido a la región del Golfo. Emiratos Árabes Unidos cerró brevemente su espacio aéreo después de detectar misiles y drones en su territorio. En Dubái, uno de los principales centros internacionales de transporte aéreo, las autoridades suspendieron temporalmente los vuelos mientras el ejército respondía a «amenazas entrantes».
En Abu Dabi, un hombre murió tras el impacto de restos de un misil interceptado, según informaron las autoridades locales. La situación refleja una nueva fase de intensificación del conflicto entre Israel e Irán, con ataques directos y consecuencias que ya afectan a varios países de Oriente Medio.
