Una mujer de 33 años, madre de dos hijos, denunció que su esposo, con quien mantiene un proceso de divorcio en curso, utilizó sus joyas de oro para organizar una boda con su nueva pareja. Según su declaración, el hombre, de 30 años, habría fundido los prendas que ella le había regalado en su matrimonio para financiar la celebración, realizada en noviembre de 2025, con una mujer de 27 años identificada como su novia. La denunciante afirmó que al enterarse del evento sufrió un fuerte impacto emocional y declaró: “Benim altınlarımla salon tutup, başkasına yuva kurdu”, en referencia al uso de sus bienes para establecer una nueva unión.
La pareja se casó en 2017 bajo régimen de separación de bienes y tuvo dos hijos. El hombre inició el proceso de divorcio en 2022, citando motivos de incompatibilidad grave. Aunque comenzaron a vivir por separado, el divorcio no se concretó debido a desacuerdos sobre el pago de la pensión alimenticia. Durante este período, la mujer aseguró que descubrió que su esposo mantenía una relación religiosa con su pareja, pese a seguir estando legalmente casado con ella, y que utilizó sus objetos de valor para la organización de la boda.
Además, la denunciante señaló que, tras confrontar tanto a su esposo como a esta nueva relación, recibió amenazas de muerte por parte del tío de su cónyuge, quien habría actuado en defensa de la pareja. Por este motivo, decidió presentar una denuncia formal ante las autoridades competentes.
