Un ex portavoz militar del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, Eli Feldstein, ha reavivado la controversia en torno a dos escándalos que, durante más de un año, han afectado marginalmente a la oficina del primer ministro, pero que ahora lo involucran de manera más directa, según sus declaraciones. Se trata del llamado “Qatargate”, un caso de presunta corrupción para promover la imagen de Doha, y la filtración de información confidencial al periódico alemán Bild, que se considera orquestada.
Dos investigaciones separadas convergen en la figura de Feldstein, quien ocupó su cargo en el gobierno entre 2023 y 2024 y está imputado en el caso de Qatar. En relación con el Qatargate, Feldstein y otro estrecho colaborador de Netanyahu, Jonatan Urich, son sospechosos de haber recibido fondos de Doha para difundir mensajes favorables a Qatar entre periodistas, con el objetivo de fortalecer la imagen del Estado del Golfo como mediador en las negociaciones para la liberación de rehenes entre Israel y Hamás, en detrimento del papel de Egipto como otro mediador. Todo esto, mientras se encontraban al servicio del primer ministro.
En una entrevista, Feldstein afirmó que el caso involucra directamente a Urich, así como al entonces asesor político del primer ministro, Israel Einhorn, a quien acusa de haberlo “utilizado” sin su conocimiento. Respecto a la filtración al Bild, Feldstein declaró en una entrevista en Kan Tv –según informa el Times of Israel– que Netanyahu estuvo detrás de la fuga de información confidencial al tabloide alemán. El ex portavoz admitió haber filtrado información confidencial al Bild y añadió que no solo Urich estuvo involucrado en el complot, sino también el propio Netanyahu: “Para que un documento de este tipo se haga público, el primer ministro debe estar presente, desde el principio hasta el final”, afirmó.
Feldstein enfatizó que “Netanyahu es quien finalmente estuvo detrás de la filtración”. Añadió haber repetido estas afirmaciones durante los interrogatorios tras su arresto y posterior acusación en relación con el caso. Netanyahu no es actualmente sospechoso ni de la filtración ni del escándalo del Qatargate, y su oficina ha negado las acusaciones de Feldstein, insistiendo en la inocencia del primer ministro en ambos casos, según recuerda el Times of Israel. Sin embargo, ambas situaciones han vuelto a ocupar los titulares de los medios israelíes.
