El comercio bilateral actual evidencia que las relaciones entre las dos mayores economías del mundo atraviesan un proceso de mayor estabilización, consolidando una tendencia de normalización tras una etapa histórica.
Aranceles
Caribbean Radiators: legado familiar que busca su primer millón en ventas
Caribbean Radiators es una empresa familiar puertorriqueña que busca alcanzar su primer millón de dólares en ventas, consolidando un legado generacional en la industria de sistemas de calefacción y refrigeración.
Según se informó, la compañía, fundada y operada por miembros de una misma familia, ha mantenido un enfoque en la calidad y el servicio técnico especializado, posicionándose como un referente en el mercado local. Su objetivo financiero refleja tanto el crecimiento sostenido de la empresa como su apuesta por expandir su presencia comercial en Puerto Rico.
El reporte destaca que este objetivo no solo representa un hito económico, sino también un símbolo de la continuidad del emprendimiento familiar en el sector empresarial de la isla. Caribbean Radiators continúa operando con un modelo basado en la tradición, la confianza del cliente y la adaptación a las necesidades del mercado actual.
El 4 de septiembre de 1882 marcó un hito en la ciudad de Nueva York cuando el Bajo Manhattan abandonó la iluminación a gas por la luz incandescente. En Pearl Street, la Edison Illuminating Company, fundada por Thomas Alva Edison, comenzó a generar electricidad para alimentar aproximadamente 400 bombillas y abastecer a unos 80 clientes. Esta instalación se convirtió en la primera central eléctrica central de la historia, gracias a seis dinamos “jumbo” –los primeros generadores que transformaban la energía mecánica en eléctrica– alimentados por carbón. La infraestructura, sin embargo, dependía crucialmente de 24 kilómetros de cableado subterráneo, cuya inversión superó el costo total del sistema. El cobre, segundo metal con mayor conductividad y maleabilidad después de la plata, fue esencial en la red y, un siglo y medio después, se ha consolidado como un recurso estratégico.
Consumo eléctrico
El rápido crecimiento del consumo eléctrico a nivel mundial ha ejercido presión sobre el suministro de este metal rojizo, que actualmente lucha por satisfacer la demanda. Esta importancia llevó a Estados Unidos a clasificarlo como mineral crítico en 2025, una designación que la Unión Europea ya había otorgado en 2023. Según expertos de S&P Global, “el cobre es el eje que conecta la maquinaria física, la inteligencia digital, la movilidad, la infraestructura, la comunicación y los sistemas de seguridad, lo que ha convertido su disponibilidad futura en un asunto de importancia estratégica”. Actualmente, su valor se encuentra en niveles elevados. A principios de 2026, el precio del cobre superó los 13.000 dólares por tonelada en el mercado inglés, rebasando el récord previo de 11.000 dólares, mientras que en el mercado estadounidense, el precio de referencia aumentó alrededor de un 40% desde octubre, alcanzando más de 14.500 dólares la tonelada a finales de enero, impulsado por el temor a nuevos aranceles estadounidenses.
No obstante, la inestabilidad geopolítica, exacerbada por el estallido de la guerra en Irán, ha moderado la demanda de cobre, provocando una caída en su precio debido a la preocupación de los inversores por la economía global. Los analistas de ING señalan que la relación entre el precio del cobre y el petróleo, un indicador común de las expectativas de crecimiento global, ha disminuido significativamente en las últimas semanas, coincidiendo con el aumento de los precios del crudo, lo que subraya el impacto creciente de los mayores costos energéticos en los metales industriales. Un descenso sostenido en esta relación indicaría un contexto macroeconómico más complejo y un crecimiento más débil que afectaría la demanda del metal. La última semana, la tonelada se cotizó por debajo de los 13.000 dólares.
En el último año, la situación fue diferente. Tras una investigación iniciada en febrero de 2025 por el Departamento de Comercio de EE. UU., Trump anunció en julio la imposición de un arancel del 50% sobre las importaciones de productos semielaborados y derivados intensivos en cobre (como cables y tubos), excluyendo el mineral bruto, los cátodos y la chatarra. Esto generó compras anticipadas y volatilidad. La incertidumbre actual se centra en junio de 2026, cuando el Departamento de Comercio presentará un informe sobre la capacidad de refinado, lo que podría justificar la aplicación de un arancel. Goldman Sachs Research estima que se implementará un gravamen del 25% sobre el cobre refinado importado. “Existe un gran temor a que no se eviten nuevos impuestos”, advierte Benchmark Mineral Intelligence.
Además, un número creciente de inversores está destinando su capital a bienes materiales. Si bien tradicionalmente el oro y la plata han sido considerados refugios seguros, el cobre está ganando terreno como una alternativa de inversión. “El precio del cobre se ha visto impulsado más por los flujos financieros que por los fundamentos del mercado”, explica Carsten Menke, director de Investigación Next Generation de Julius Baer. Por ejemplo, el comercio especulativo en el mercado de futuros chino ha aumentado considerablemente en un contexto de debilitamiento de la demanda. Esto significa que, mientras las fábricas y constructoras en China (que consume la mitad de la demanda mundial) están comprando menos cobre debido a la debilidad económica, los inversores y especuladores en las bolsas de futuros están adquiriendo contratos de este mineral para proteger su capital ante la depreciación del dólar estadounidense, afectada por las expectativas de recortes en las tasas de interés de la Reserva Federal y la incertidumbre en las políticas comerciales y fiscales de Trump.
Michael Widmer, jefe de metales en Bank of America, señala que, ante la incertidumbre del mercado, los compradores estadounidenses han adelantado compras de cobre por alrededor de un millón de toneladas, lo que representa el 3,5% de la demanda mundial actual, estimada por S&P Global en 28 millones de toneladas métricas. Widmer indica que, en lugar de saturar el mercado y reducir los precios, este metal se ha almacenado bajo un esquema financiero llamado “reporte o repo”, donde los propietarios obtienen beneficios por mantenerlo en lugar de venderlo de inmediato. Esto ha provocado una menor disponibilidad de cobre para entrega física en la Bolsa de Metales de Londres, lo que fortalece los precios globales al crear la percepción de un suministro más ajustado. Al mismo tiempo, los fabricantes industriales que habían suspendido sus compras el año anterior por temor a la inestabilidad ahora están reponiendo sus inventarios, generando una ola de demanda acumulada que impulsa aún más los precios y crea un efecto de escasez.
Actualmente, no existe un desequilibrio entre la oferta y la demanda. “De hecho, el mercado del cobre parece contar con suministros suficientes para este año”, reconoce Menke. Sin embargo, a partir del próximo año, la situación podría cambiar si el crecimiento mundial se recupera y no se desarrollan nuevas explotaciones. “Los riesgos de un desabastecimiento estructural son mayores entre 2027 y 2035 debido a la falta de nuevas minas de cobre y proyectos de expansión, lo que podría elevar los precios muy por encima de los niveles actuales”, destaca el experto de Julius Baer. Satisfacer la demanda futura será un desafío. S&P Global estima que, para 2040, las necesidades de cobre serán un 50% mayores que las actuales debido a la creciente electrificación de la economía, el aumento de los centros de datos (impulsados por la inteligencia artificial) y el sector de la defensa. En ese escenario, el mundo podría enfrentarse a un déficit cercano a 10 millones de toneladas si la oferta no se mantiene al ritmo, según la consultora. Aún faltan algunos años para confirmarlo.
Según la demanda, Washington carece de autoridad para imponer aranceles bajo el Acta de Poderes Económicos para Emergencia Internacional (IEEPA), por lo que se reclama que las órdenes que resultaron en la aplicación de gravámenes sean declaradas inválidas, así como la devolución de las tasas recaudadas con intereses.
Cuatro filiales estadounidenses de BYD, el mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos, han presentado una demanda contra el gobierno de Estados Unidos en relación con las órdenes ejecutivas sobre aranceles, según informaron medios de comunicación.
La demanda argumenta que la administración estadounidense no tiene la facultad legal para imponer estos aranceles bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Por ello, se solicita que las órdenes que resultaron en la aplicación de los gravámenes sean declaradas nulas y se proceda a la devolución de las tasas ya pagadas, junto con los intereses correspondientes.
La demanda fue presentada a finales de enero ante el Tribunal de Comercio Internacional de EE. UU., dirigida tanto al gobierno estadounidense como a altos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, la Oficina del Representante Comercial y el Departamento del Tesoro.
Un analista citado por el periódico Global Times señaló que esta es la primera vez que una empresa automotriz china desafía activamente los aranceles estadounidenses a través de una acción legal, lo que podría establecer un precedente para que otras compañías asiáticas defiendan sus derechos e intereses por la vía judicial.
Sun Xiaohong, jefe del departamento de automóviles de la Cámara China de Comercio para la Importación y Exportación de Maquinaria y Productos Electrónicos, indicó que estos aranceles no solo afectan a los fabricantes, sino que también representan un “grave desafío” para la estabilidad de las cadenas de suministro globales.
Según su opinión, la demanda enfrentará “dificultades” y su resultado es “incierto”, aunque podría servir como una guía valiosa para otras empresas chinas que consideren emprender acciones legales similares.
Si bien las tensiones comerciales se han intensificado desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, fue la administración de Joe Biden (2021-2025) la que implementó inicialmente aranceles del 100% a la importación de vehículos eléctricos chinos, posteriormente aumentados al 135% tras nuevas negociaciones.
De acuerdo con el portal especializado CarNewsChina, una victoria legal para BYD podría permitirle acceder al mercado estadounidense con productos fabricados en sus instalaciones de Brasil, sujetos a aranceles inferiores al 15%, y reactivar sus planes de construir una planta de producción en México.
Washington, 29 de enero de 2026 – Estados Unidos ha incrementado la presión sobre Cuba, según anunció hoy la capital estadounidense. La información, difundida a través de redes sociales, indica que Washington ha tomado medidas para intensificar su postura frente al gobierno cubano.
Hasta el momento, no se han proporcionado detalles específicos sobre la naturaleza de estas acciones. Sin embargo, la declaración inicial sugiere un endurecimiento de la política estadounidense hacia la isla.
La noticia ha generado 256 reacciones y 25 comentarios en plataformas digitales, reflejando el interés público en el desarrollo de esta situación.
La Unión Europea y la India han alcanzado un acuerdo comercial que podría transformar las relaciones económicas entre ambas partes. Tras casi 20 años de negociaciones, el pacto, sellado este martes, abre nuevas oportunidades para las exportaciones europeas a una de las economías más cerradas del mundo.
Actualmente, la India impone aranceles del 110% a la importación de automóviles, una cifra que se reducirá al 10% con la entrada en vigor del acuerdo. Para contextualizar, Estados Unidos elevó sus tarifas aduaneras al motor europeo hasta el 35% en marzo de 2025, reduciéndolas posteriormente al 15% tras alcanzar una tregua comercial.
El sector automotriz, especialmente el alemán, se perfila como uno de los principales beneficiarios. Alemania, tradicional potencia exportadora, podría fortalecer aún más su posición en el mercado indio. Sin embargo, el impacto positivo podría extenderse al sector agroalimentario, a pesar de los volúmenes de subvenciones que maneja la política agrícola común.
Este acuerdo, aunque menos amplio que el alcanzado con Mercosur, abarca 19 capítulos y liberaliza el comercio en un 97% del volumen actual de exportaciones de la UE (48.800 millones de euros en 2024) y en un 91,5% de las importaciones (71.300 millones de euros).
A diferencia de lo ocurrido con Mercosur, el sector agrícola europeo no anticipa grandes obstáculos para la ratificación del acuerdo. Copa-Cogeca, la organización que agrupa a agricultores y cooperativas agrícolas de la Unión, ha celebrado el pacto, destacando su potencial para acceder a 1.450 millones de consumidores.
La India podría ratificar el acuerdo en un plazo de mes y medio, mientras que en la Unión Europea el proceso podría extenderse por más de un año, debido a la necesidad de traducir los textos y seguir los procedimientos internos de ratificación.
Automóvil
La reducción arancelaria para el sector automotriz es significativa, pasando del 110% al 10%, aunque limitada a una cuota de 250.000 vehículos, de los cuales 160.000 serán de combustión y 90.000 eléctricos. El Instituto Kiel para la Economía Mundial estima que en 2025 los fabricantes alemanes Mercedes, BMW y Volkswagen vendieron 154.000 unidades en la India.
La industria automotriz india también se beneficiará, con una cuota de venta anual de 625.000 automóviles. Las fuentes consultadas señalan que el mayor tamaño del mercado europeo del motor equilibra esta situación.
Los fabricantes de componentes disfrutarán de una liberalización total.
Acero
El sector siderúrgico europeo, actualmente en crisis, se enfrentaba a un importante escollo en las negociaciones, dado que la India es uno de los principales productores mundiales. El acuerdo establece un límite a la importación de 1,6 millones de toneladas libres de aranceles, frente a las 4 millones de toneladas que la India vende actualmente a la UE. No obstante, el mercado indio sigue demandando acero europeo de alta calidad para trabajos específicos.
Agroalimentación
Las negociaciones comerciales de la UE suelen ser delicadas en lo que respecta al sector agroalimentario, debido a la fuerte movilización del sector agrícola, especialmente en Francia, y a la protección de las denominaciones geográficas. Sin embargo, en este caso, las primeras reacciones sugieren que no habrá grandes confrontaciones.
El acuerdo excluye productos como azúcar, arroz, carne de pollo y vacuno, leche en polvo, plátanos, miel y ajos. Sí incluye vino, cerveza y bebidas espirituosas. Para el vino, la reducción arancelaria será del 125% al 20% para botellas con un precio superior a 10 euros, y del 125% al 30% para las que estén por debajo, durante un período de adaptación de siete años. Las bebidas espirituosas verán una reducción arancelaria al 40% en un plazo de 10 años, mientras que la cerveza pagará un derecho aduanero del 15% después de una década.
Otros productos agroalimentarios, como el aceite de oliva, el cerdo, la pasta, las bebidas no alcohólicas, los zumos, la cerveza sin alcohol, el kiwi y las peras, estarán exentos de aranceles.
Maquinaria y productos químicos
Al igual que en el caso anterior, los bienes de equipo, el equipamiento médico, los productos químicos y los farmacéuticos (la India es una potencia en la fabricación de medicamentos genéricos) no estarán sujetos a aranceles.
Emisiones de carbono y obligaciones medioambientales
Este punto resultó un punto de fricción debido a regulaciones europeas como el mecanismo de ajuste de carbono en fronteras (CBAM). La UE considera el CBAM una herramienta para equilibrar los estándares medioambientales, mientras que la India lo ve como una forma de proteccionismo o colonialismo. El compromiso actual es abrir un diálogo una vez que el acuerdo y el mecanismo entren en vigor, cuya aplicación se encuentra suspendida.
Además del CBAM, existe un aspecto simbólico importante, según fuentes europeas: el Acuerdo de París sobre cambio climático, alcanzado en 2015 bajo el paraguas de Naciones Unidas. Al igual que con Mercosur, el respeto a este pacto multilateral contra el calentamiento global está presente en el acuerdo comercial.
Canadá y China alcanzaron un acuerdo este mes para reducir los aranceles aplicados a los vehículos eléctricos chinos, a cambio de una disminución de impuestos a los productos agrícolas canadienses.
La posible ratificación de este acuerdo comercial ha provocado una fuerte reacción por parte del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió este sábado que impondría aranceles del 100% a todas las importaciones canadienses a su país.
Trump, a través de su plataforma Truth Social, acusó al primer ministro canadiense, Mark Carney, de equivocarse al considerar a Canadá como una vía para que China envíe productos a Estados Unidos. “Si Canadá hace un acuerdo con China, será inmediatamente objeto de un arancel del 100% sobre todos los bienes y productos canadienses que entren en Estados Unidos”, escribió.
El exmandatario estadounidense fue aún más contundente al expresar su preocupación por el impacto que este acuerdo podría tener en Canadá, afirmando que “China se comerá viva a Canadá, la devorará por completo, incluyendo la destrucción de sus negocios, su tejido social y su estilo de vida en general”.
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IPSA bate récord histórico: Bolsa de Santiago alcanza los 11.507 puntos
El IPSA de la Bolsa de Santiago alcanzó un nuevo máximo histórico este jueves, impulsado por un renovado apetito por el riesgo en los mercados globales.
El índice selectivo de acciones cerró en 11.507,70 puntos, en una jornada influenciada por la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender sus planes de utilizar la fuerza militar para adquirir Groenlandia.
Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Trump también anunció un acuerdo preliminar con la OTAN, comprometiéndose a no imponer aranceles a las naciones europeas que se oponían a la posible anexión del territorio danés.
Entre las acciones locales con mayor rendimiento, destacaron Mallplaza (alza de 6,50%), Banco Santander (5,54%) y Banco de Chile (3,79%). Latam Airlines fue el valor más negociado en la jornada, seguido por Banco de Chile y SQM-B.
En cuanto al mercado cambiario, el tipo de cambio se situó por debajo de los $970, concretamente en $869,5, en un contexto de debilidad generalizada del dólar a nivel internacional. El índice DXY, que mide el desempeño del dólar frente a otras divisas, retrocedió un 0,41%.
El cobre, tras una breve caída inicial, logró recuperarse y cerró con un avance del 0,60% en los precios de Comex, alcanzando los US$5,80 la libra, lo que brindó soporte al peso chileno frente a la moneda estadounidense.
A pesar de la incertidumbre política y una leve desaceleración del crecimiento global, que pasará del 3,3% en 2024 al 3,2% en 2025 y al 3,1% en 2026, la economía mundial muestra una notable resiliencia. El dinamismo se sostiene gracias al consumo privado y a la inversión estratégica en inteligencia artificial (IA) y el sector defensa, incluso tras un año marcado por intervenciones arancelarias en Estados Unidos. Los datos de comercio y producción industrial muestran signos de recuperación, y la caída de los precios del petróleo actúa como un incentivo adicional para los consumidores.
El año 2025 ha sido particularmente favorable para las bolsas, registrando un crecimiento significativo y alcanzando máximos históricos en los principales índices. Los beneficios empresariales del S&P500 aumentaron un 11,9% interanual, mientras que los de las siete magníficas lo hicieron en un 18,4%, superando las previsiones. En Europa, el crecimiento de los beneficios se mantuvo más estable, aunque la apreciación del euro frente al dólar (un 10% en el último año) limitó su expansión.
El endurecimiento de las políticas arancelarias estadounidenses está generando efectos dispares a nivel internacional. En la eurozona, Alemania e Italia son las economías más expuestas debido a su concentración en sectores industriales clave como la automoción, la maquinaria y la farmacéutica. España, con una menor dependencia comercial, está resistiendo el impacto con relativa solidez. Las estimaciones sugieren que un aumento de 10 puntos porcentuales en los aranceles podría reducir el crecimiento de la eurozona en tres décimas, pero la diversificación y el alto valor añadido de las exportaciones españolas actúan como un amortiguador.
La IA ha trascendido su papel como mera tecnología para convertirse en un pilar fundamental del sistema económico global. Su adopción no es uniforme y varía significativamente entre sectores, regiones y modelos de negocio, pero está transformando las cadenas de valor, las dinámicas laborales, las expectativas de beneficios y las decisiones de política monetaria. En este contexto, las grandes corporaciones tecnológicas —Nvidia, Broadcom, Palantir o TSMC— no solo lideran el mercado, sino que también marcan el ritmo de la redefinición de la estructura del crecimiento económico.
La inversión en infraestructura tecnológica ya contribuye casi un punto porcentual al crecimiento del PIB estadounidense, y se prevé que el gasto global en computación para IA se multiplique considerablemente antes de 2030. Las grandes tecnológicas han sido las principales impulsoras de las ganancias del mercado (nueve compañías explican más del 70% del crecimiento bursátil estadounidense reciente), y el sector tecnológico representa ahora más de un tercio de los principales índices globales.
La evolución del mercado sigue estando condicionada por la política monetaria y los tipos de interés. La Reserva Federal podría reducir los tipos hasta un punto porcentual en 2026, aunque una inflación del 3,1% y un mercado laboral sólido limitan su margen de maniobra. El Banco Central Europeo (BCE) mantiene los tipos en el 2% y adopta una postura prudente. Una posible victoria de Trump podría intensificar los recortes, con una Fed más flexible y riesgos potenciales para la estabilidad económica.
En cuanto a la posibilidad de una burbuja en los valores relacionados con la IA, el contexto actual difiere sustancialmente de episodios anteriores como la burbuja de las puntocom. Las principales empresas tecnológicas presentan balances sólidos, márgenes de beneficio excepcionales y un crecimiento sostenido. Si bien el riesgo es menor, las elevadas valoraciones aumentan la sensibilidad del mercado ante noticias negativas.
La elevada concentración del sector, dominado por un número reducido de actores globales en IA y servicios de infraestructura digital, es motivo de preocupación. Esta concentración implica riesgos de menor diversificación y una excesiva dependencia de las expectativas sobre un grupo limitado de empresas. NVIDIA, con una capitalización de 4,44 billones de dólares, es la empresa más valiosa del mundo, superada solo por Estados Unidos y China en términos de PIB. Su peso en el Nasdaq representa un 13,17% del índice y un 7,20% del S&P 500.
No obstante, la IA no es el único motor de cambio. La revolución digital impulsará la demanda de electricidad, y se estima que los centros de datos podrían consumir casi un 9% de la electricidad estadounidense en 2035, el doble que en la actualidad. Esto exige inversiones en redes, energía y cobre, y la transición energética y la modernización de infraestructuras siguen atrayendo capital público y privado en Europa, China y, con ciertas reservas, en Estados Unidos.
El principal desafío económico de 2026 será adaptarse a un orden mundial en transformación, marcado por una geopolítica de nuevos alineamientos y desconfianza entre aliados. Las consecuencias de la guerra arancelaria, la evolución de los polos de poder, los conflictos latentes, las rutas de recursos y las cadenas de suministro definirán el equilibrio económico global.
Trump retira sanciones a juez brasileño: Victoria para Lula y fin a crisis con EEUU
Brasil ha logrado un nuevo tanto en su relación con Estados Unidos. El gobierno estadounidense retiró este viernes al juez Alexandre de Moraes de la lista de sancionados bajo la ley Magnitsky, donde figuraba junto a individuos vinculados al terrorismo y al narcotráfico. Esta decisión representa la segunda concesión unilateral significativa de Washington en menos de un mes, tras la reciente reducción de aranceles a productos brasileños como carne y café. La medida se considera un resultado positivo para el presidente Lula da Silva y un revés para el expresidente Bolsonaro.
El presidente Lula da Silva calificó la decisión como una “victoria de la democracia brasileña”, argumentando que “no es justo que un presidente extranjero castigue a un juez de un tribunal brasileño que cumple con su Constitución”. Lula celebró este resultado en un evento público al que también asistió el juez Moraes, visiblemente complacido.
La crisis diplomática más severa en dos siglos entre ambas naciones se desencadenó el 7 de julio, cuando el entonces mandatario estadounidense, Donald Trump, acusó a Brasil de “caza de brujas” contra Bolsonaro, en pleno proceso judicial en el país. Esta acusación, difundida a través de redes sociales, generó sorpresa en Brasil y fue recibida con satisfacción por el entorno bolsonarista.
En los días siguientes, Trump anunció la imposición de aranceles elevados a las exportaciones brasileñas, una medida que, pese a la favorable balanza comercial de Brasil con Estados Unidos, fue presentada como una represalia personal en defensa de Bolsonaro.
Lula respondió a Trump con un mensaje contundente, reafirmando la soberanía de Brasil y rechazando cualquier injerencia externa. La diplomacia brasileña se activó, involucrando a funcionarios de alto nivel y representantes del sector empresarial para entablar un diálogo con Washington.
Brasilia transmitió a la Casa Blanca su disposición a negociar en materia comercial, dejando claro que el caso Bolsonaro era un asunto interno y no debía ser objeto de presiones externas. Paralelamente, se iniciaron contactos discretos entre el canciller brasileño, Mauro Vieira, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para aclarar la situación y contrarrestar la desinformación difundida por el entorno bolsonarista.
La persistencia en el diálogo y la diplomacia permitieron abrir la puerta a una reunión directa entre Lula y Trump. Aunque previamente no se conocían, debido a que Trump llegó a la presidencia después de que Lula completara su primer mandato, un breve encuentro en los pasillos de la ONU en septiembre sentó las bases para futuras conversaciones.
Mientras tanto, en Brasil, Bolsonaro y varios altos mandos militares enfrentaban un juicio histórico por presuntos intentos de golpe de Estado. Este proceso judicial, sin precedentes, ha resultado en condenas para varios implicados, aunque uno de ellos se encuentra prófugo en Miami.
En octubre, Lula y Trump mantuvieron conversaciones telefónicas y, posteriormente, una reunión formal de 50 minutos en Malasia, en el marco de la cumbre de la ASEAN. A pesar de sus marcadas diferencias ideológicas, ambos líderes encontraron puntos en común y mostraron disposición a avanzar hacia una solución.
Según fuentes cercanas a la negociación, Trump, conocido por su pragmatismo y su aprecio por los ganadores, habría reconsiderado su postura al observar la solidez del gobierno de Lula y la evolución del proceso judicial en Brasil. El antiguo obrero metalúrgico, con una trayectoria política marcada por la resiliencia y el ascenso al poder, parece haber captado la atención del mandatario estadounidense.
En noviembre, Washington dio un primer paso hacia la distensión al anunciar una reducción significativa de los aranceles a productos brasileños. Ahora, con el levantamiento de las sanciones contra el juez Moraes y su esposa, Brasil espera que se reviertan todas las medidas punitivas impuestas.
La contrapartida que Trump ha exigido a Lula a cambio de estas concesiones aún no se ha revelado.
El intento de injerencia del bolsonarismo en la política estadounidense ha resultado contraproducente. La estrategia de presionar a Washington para proteger a Bolsonaro ha terminado en humillación, ya que el gobierno de Trump ha dado marcha atrás en sus acciones punitivas. Según fuentes estadounidenses, las sanciones y los aranceles ya no sirven a los intereses de Washington, y el expresidente brasileño ha perdido el apoyo de su aliado.
