El pasado miércoles, en el aniversario de los devastadores incendios de Eaton y Palisades, la comunidad de Altadena se unió en un concierto benéfico en el Pasadena Civic Auditorium. El evento, titulado “A Concert for Altadena”, no solo buscaba recaudar fondos para la Altadena Builds Back Foundation, sino también ofrecer un espacio de esperanza y reconexión a una comunidad profundamente afectada.
Liz Wilson, residente de Pasadena, describió el sentimiento general: “La gente no solo perdió sus hogares, sino también su comunidad”. El concierto se convirtió en un punto de encuentro para decenas de artistas locales, quienes ofrecieron su talento para apoyar la reconstrucción y recordar a quienes aún luchan por recuperarse.
Kevin Lyman, fundador del Vans Warped Tour y profesor de la USC, quien también fue desplazado de su hogar durante cuatro meses debido al incendio de Eaton, fue el organizador del evento. Lyman expresó su optimismo al ver el progreso de la reconstrucción, aunque reconoció la dura realidad: “Cada día veo más camiones llegando a Altadena con madera y trabajadores. Ves un esqueleto de una nueva casa, pero en la siguiente manzana hay cinco lotes vacíos”.
La noche contó con la participación de figuras destacadas como el actor John C. Reilly, quien además de presentar el evento, criticó a Southern California Edison por priorizar las ganancias sobre la infraestructura, y al expresidente Trump por sus controvertidas declaraciones sobre los incendios.
La música fue el corazón del evento, con presentaciones de L.A. Latin rock group Ozomatli, Everclear, y la banda local Dawes, quienes perdieron sus hogares y equipos en el incendio de Eaton. Dawes, que ya había llamado la atención a nivel nacional con una presentación en los Grammys poco después del desastre, lideró una alineación estelar que incluyó a Brad Paisley, Brandon Flowers de The Killers, Aloe Blacc, Jenny Lewis y Rufus Wainwright, acompañados por Lucius, Judith Hill y Eric Krasno.
El concierto también fue un reflejo de la rica historia musical de Los Ángeles, con la presencia de Stephen Stills de Buffalo Springfield y Lord Huron, representando diferentes generaciones de artistas. Jeffrey Paradise, de Poolside, quien perdió su hogar en el incendio de Palisades, fue el DJ de la fiesta posterior al evento, reconociendo la dificultad de hablar sobre las pérdidas, pero también la importancia del apoyo mutuo.
Travis Cooper, quien viajó desde el norte de California, compartió su experiencia personal, recordando la devastación que sufrió su familia cuando su hogar fue destruido por un incendio en Redding. “Quisimos venir a apoyar a esta comunidad, porque entendemos lo devastador que puede ser”, afirmó.
“A Concert for Altadena” fue más que un simple evento benéfico; fue una demostración de resiliencia, solidaridad y el poder de la música para unir a una comunidad en tiempos difíciles. Un recordatorio de que, incluso en medio de la adversidad, la esperanza y la reconstrucción son posibles.

