En un descubrimiento con profundas implicaciones para el origen de la vida, científicos han encontrado todas las “letras de la vida” en una muestra de asteroide.
El análisis de dos diminutas muestras del Asteroide Ryugu, un asteroide rico en carbono y agua de 900 metros descubierto en 1999, ha arrojado un hallazgo fascinante y único en su tipo.
Las cinco nucleobases, los componentes básicos del ADN y el ARN, el material genético de los organismos vivos, han sido encontradas en estas dos muestras, que fueron devueltas a la Tierra a bordo de la nave espacial Hayabusa2 de Japón en diciembre de 2020.
¿CUÁLES SON LAS LETRAS DE LA VIDA?
Las cinco nucleobases, que almacenan información genética, son adenina (A), guanina (G), citosina (C), timina (T) y uracilo (U).
A, G, C y T se encuentran en el ADN, mientras que U reemplaza a T en el ARN. Estos son los componentes básicos irremplazables de la vida, y su presencia en muestras de un asteroide cercano a la Tierra nos da esperanza de que los ingredientes para la vida puedan ser generalizados en nuestro sistema solar.
¿EXISTE VIDA EN EL ASTEROIDE RYUGU?
Publicado en la revista Nature Astronomy el 15 de marzo de 2026, el estudio explica que los materiales prebióticos, compuestos orgánicos formados abióticamente en el espacio y que sirven como componentes básicos para el origen de la vida, podrían haber sido entregados a la Tierra primitiva por asteroides.
El autor principal, el Dr. Toshiki Koga de la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marina-Terrestre, dijo que la investigación proporciona evidencia directa importante para la evolución química temprana.
Sin embargo, el estudio implica que no hay evidencia de vida en Ryugu. ¿Te ha entristecido? Bueno, eso es lo que indica el análisis de ciertos compuestos químicos.
Sorprendentemente, existe una fuerte posibilidad de que el amoníaco, el ácido málico y la urea impulsen la formación de las letras de la vida en el asteroide.
Los científicos midieron las proporciones de las nucleobases emparejadas, A con T, y G con C. En todos los organismos vivos de la Tierra, estos pares aparecen en cantidades iguales, una característica distintiva del ADN de la vida. En Ryugu, esas proporciones eran desiguales. Esto les dice a los científicos que las nucleobases se formaron a través de una química aleatoria, no a través de ningún proceso biológico.
Así que, si bien los componentes básicos están ahí, el plano para la vida aún no ha sido escrito. Ryugu es un laboratorio de química, no un mundo vivo.
Sin embargo, esta entrega cósmica sugiere que la receta de la vida está elaborándose en todo el sistema solar. ¿Quién sabe qué revelará la próxima muestra de asteroide? La historia del universo apenas está comenzando a desarrollarse.
– Fin
