La astrofotógrafa Angel Fux ha logrado capturar una imagen extraordinaria: el «arco triple» de la Vía Láctea, un fenómeno visual donde ambos brazos de nuestra galaxia se extienden por el firmamento, acompañados por el Gegenschein, un efecto causado por la luz solar dispersa.
Un desafío extremo en los Alpes
Para obtener una vista sin obstrucciones de este fenómeno, Fux planificó meticulosamente una expedición a la cima del Dent d’Hérens, una cumbre situada en la frontera entre Italia y Suiza, cerca del Matterhorn. A una altitud de casi 14,000 pies, la fotógrafa tuvo que soportar una noche de temperaturas extremas que descendieron hasta los -28 grados Celsius (-18 grados Fahrenheit).
Este evento astronómico es visible desde la Tierra solo durante un breve periodo cada año, generalmente alrededor del equinoccio. Fux explicó a PetaPixel que descubrió el fenómeno hace dos o tres años y que, aunque realizó un primer intento el año pasado desde el Gornergrat (a unos 3,000 metros), determinó que necesitaba cielos más oscuros y una mayor elevación para perfeccionar la toma.
Logística y equipo técnico
Alcanzar el Dent d’Hérens no fue una tarea sencilla, ya que es una cumbre que pocos escaladores se atreven a intentar, especialmente de noche y en invierno. Según Fux, existe una incompatibilidad inherente entre el equipo necesario para la astrofotografía y el equipo requerido para la escalada alpina.
Para solventar este problema, la fotógrafa contó con la colaboración del guía de montaña Richard Lehner, con quien organizó un traslado en helicóptero hasta la cima de la montaña.
En el apartado técnico, Fux utilizó una cámara Nikon Z6 II modificada para astrofotografía y un objetivo Nikkor Z 20mm f/1.8, herramientas clave para capturar la magnitud y el detalle del arco galáctico en condiciones climáticas tan hostiles.
