La madrugada del 13 al 14 de abril de 2026 quedará grabada como el mayor hito histórico del baloncesto femenino español, con Iyana Martín como protagonista.
Asturias
Asturias enfrenta una paradoja en medio de la necesidad de donantes de sangre: un número significativo de potenciales donantes son excluidos a pesar de que sus muestras sanguíneas son seguras para transfusiones. Esta restricción se debe a la prevalencia de una mutación genética, conocida popularmente como “mutación celta”, que impide a muchos asturianos y asturianas donar sangre, una situación que no se replica en otras comunidades autónomas españolas.
La condición que genera esta exclusión es la hemocromatosis hereditaria, una enfermedad genética que se transmite de padres a hijos y afecta tanto a hombres como a mujeres. La mutación más común asociada a esta enfermedad es la C282Y, la cual provoca una absorción excesiva de hierro a nivel intestinal. Este exceso de hierro se acumula en órganos vitales como el hígado, el páncreas y el corazón, pudiendo causar daños y toxicidad. Si bien la prevalencia de esta mutación no es elevada a nivel nacional, es significativamente mayor en el norte de España, particularmente en Asturias.
La Cátedra de Salud Comunitaria y Promoción de la Salud de la Universidad de Oviedo, en colaboración con la Consejería de Salud del Principado, ha reconocido los mejores trabajos fin de titulación en un reciente acto celebrado en el Edificio Histórico de la institución académica.
En esta primera edición, se recibieron un total de ocho candidaturas para el premio al mejor Trabajo Fin de Grado (TFG) y tres para el premio al mejor Trabajo Fin de Máster (TFM). La selección se basó en criterios como la calificación obtenida, la originalidad del trabajo, su relevancia en los temas de interés de la Cátedra y la calidad metodológica empleada.
Aída Sotomayor Centeno fue galardonada con el premio al mejor TFG por su investigación titulada «Epidemiología de las Enfermedades Cardiovasculares en Emergencias Complejas – Scoping Review (PRISMA-ScR)». Por su parte, María González García recibió el premio al mejor TFM por su estudio sobre el impacto de los desastres naturales en la salud mental de los jóvenes.
Colaboración entre instituciones
La Cátedra de Salud Comunitaria y Promoción de la Salud comenzó su actividad en diciembre de 2024, fruto del acuerdo entre la Universidad y la Consejería de Salud. Según su director, Rubén Martín Payo, investigador principal del grupo de Promoción de la Salud, el objetivo principal de la cátedra es “ayudar a la población a tomar un rol más activo en su salud y desarrollar acciones de promoción”.
Para lograr este objetivo, la cátedra está impulsando el Observatorio de Salud del Principado, cuya actividad se vio interrumpida por la pandemia de COVID-19, y fomentará la adquisición de conocimientos y hábitos saludables, con especial atención a la población infantil. Además, se planea la concesión de becas para estudiantes, la entrega de los premios a los mejores trabajos fin de grado y máster, y la promoción de actividades para difundir información relevante en materia de salud pública.
