La inestabilidad en el Estrecho de Ormuz pone en riesgo el orden económico global
El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha colocado al orden económico mundial en una situación de vulnerabilidad, centrando la tensión en el control de rutas comerciales críticas y el flujo del suministro energético global.
El presidente Donald Trump informó que Estados Unidos ha iniciado el proceso de «despejar» el Estrecho de Ormuz, una vía marítima vital por la que transita aproximadamente el 20% del suministro total de petróleo del mundo. Según declaraciones de Trump a través de Truth Social, esta medida se toma como un favour hacia diversas naciones, entre ellas China, Japón, Corea del Sur, Francia y Alemania.
En el ámbito financiero, los mercados reaccionaron positivamente al anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Washington y Teherán, condicionado a la apertura «completa, inmediata y segura» del Estrecho de Ormuz. Tras esta noticia, el precio de referencia internacional del petróleo cayó un 13% y los futuros del S&P 500 indicaron una posible apertura superior al 2%.
Actualmente, una delegación estadounidense encabezada por el vicepresidente JD Vance ha comenzado negociaciones con funcionarios iraníes en Pakistán. Estas conversaciones se basan en una propuesta de paz de 10 puntos presentada por Irán, la cual ha sido calificada por el presidente Trump como una «base viable para negociar».
En paralelo a los esfuerzos diplomáticos, se ha reportado que buques petroleros vacíos de diversas naciones se dirigen hacia Estados Unidos para cargar petróleo. Mientras tanto, la inteligencia estadounidense indica que China se prepara para entregar nuevos sistemas de defensa aérea a Irán, aunque la embajada china en Washington ha negado dicha información.
