A los 52 años, Robbie Williams se encuentra en la mejor forma de su vida, aunque sigue prestando atención a cómo se presenta ante el público.
Durante una entrevista con Stellar, vistiendo una camiseta personalizada de “Neighbours Ramsay St” para promocionar su próxima gira por estadios en Australia este noviembre, Williams interrumpió la conversación para preguntar si la charla se grababa solo como audio o también en video. “Si es para televisión, tendré que sacar el mentón para evitar la papada”, bromeó.
El cantante se sorprendió al enterarse de que algunos de los artistas más importantes del mundo ahora prohíben a los fotógrafos acercarse al escenario para evitar fotos poco favorecedoras. “No sabía que se podía hacer eso, pero lo entiendo perfectamente. Es un ángulo muy poco favorecedor”, admitió, revelando además que pronto se someterá a un lifting facial. “No me pondré rellenos ni me haré los labios, solo quiero verme como yo, pero una versión mejorada”. El costo de esta intervención, según comentó, asciende a unos impresionantes 400.000 dólares.
Williams, con 36 años de carrera desde su paso por la banda Take That y tres décadas desde el lanzamiento de su carrera en solitario, sigue siendo una figura poco convencional en el mundo del pop.
Su decimotercer álbum de estudio, “Britpop”, originalmente programado para octubre pasado, se retrasó para evitar coincidir con el lanzamiento del nuevo álbum de Taylor Swift, “The Life Of A Showgirl”. Esta decisión estratégica le permitió superar a The Beatles y convertirse en el artista con más álbumes número uno en la historia de las listas de éxitos del Reino Unido. “Es un alivio que no haya pasado nada malo”, comentó Williams sobre este logro, añadiendo que disfruta de los momentos de satisfacción que le brinda este récord.
La portada de “Britpop” muestra a Williams luciendo su icónico chándal rojo del festival de Glastonbury en 1995, donde fue fotografiado con Liam Gallagher. En ese momento, estaba dejando atrás su imagen de chico de banda para convertirse en una estrella del pop más rebelde.
En los últimos años, gracias a su documental en Netflix, la película biográfica “Better Man” y sus publicaciones sinceras en Instagram, Williams siente que ha cambiado la percepción pública sobre él. “Mucha gente se ha cansado de odiarme”, afirmó.
Williams encuentra la calma en su vida familiar, junto a su esposa, la actriz estadounidense Ayda Field, y sus cuatro hijos: Theodora (Teddy), de 13 años, Colette (Coco), de 7, Charlton (Charlie), de 11, y Beau, de 6.
Recientemente, su hija Coco demostró tener un sentido del humour agudo y una franqueza sorprendente. Tras la invitación a Williams para rendir homenaje a Ozzy Osbourne en los Brit Awards, Coco preguntó: “¿No había nadie más disponible?”.
Williams se prepara para iniciar su gira en Alemania en junio y espera reencontrarse con el público australiano en noviembre, en lo que promete ser una de sus giras más ambiciosas. “Se siente como volver a casa”, expresó, destacando la energía inigualable de sus fans australianos. “Australia nunca me ha decepcionado”.
La gira “Britpop” comenzará en Adelaide el 7 de noviembre y continuará por todo el país. Las entradas saldrán a la venta el jueves; visita frontiertouring.com/robbiewilliams
Lee la entrevista completa con Robbie Williams en la edición de hoy de Stellar dentro de los periódicos dominicales. Para más información de Stellar, haz clic aquí.
