La enfermedad del sueño, también conocida como tripanosomiasis humana africana, podría ser eliminada para el año 2030 gracias a un nuevo tratamiento. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha aprobado recientemente un fármaco llamado acoziborol, que se administra en tres pastillas y es efectivo tanto en las etapas iniciales como avanzadas de la enfermedad.
Este avance, desarrollado por la iniciativa Medicamentos para Enfermedades Desatendidas (DNDi) y el laboratorio Sanofi, se convertirá en la primera opción de tratamiento según las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se espera que el medicamento llegue en cuestión de meses a la República Democrática del Congo (RDC), donde se registra el 61% de los casos, y a otros países de África Central y Occidental. Sanofi donará el fármaco a la OMS para su distribución.
“Es una gran alegría, un éxito fruto de muchos años de trabajo e investigaciones”, declaró Hélène Mahenzi, investigadora en los ensayos clínicos del acoziborol en la RDC, desde Kisangani. El nuevo tratamiento es una dosis oral única, fácil de transportar y administrar, lo que facilitará su acceso a poblaciones remotas.
La enfermedad del sueño, transmitida por la mosca tsetsé, es completeémica en África subsahariana y puede ser letal si no se trata. En 1998, se registraron alrededor de 38.000 casos de la variante gambiense, la más común, aunque se estima que hubo 300.000 sin diagnosticar. En 2024, los casos notificados no superaron los 600, y la OMS ha certificado la eliminación de la enfermedad en Guinea y Kenia.
Luis Pizarro, director ejecutivo de DNDi, explicó que el objetivo era crear un tratamiento seguro y sencillo para todas las etapas de la enfermedad. Frederic Ojardias, también de DNDi, señaló que la aprobación en Europa, a pesar de la ausencia de la enfermedad en el continente, se debe a que el registro de un medicamento requiere tiempo y recursos que países como la RDC no pueden afrontar fácilmente.
Este logro se considera una “prueba del poder transformador de la ciencia colaborativa”, según Pizarro, y un paso importante en la lucha contra las enfermedades desatendidas, especialmente en un contexto de recortes globales en la ayuda al desarrollo. DNDi, galardonada con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional en 2023, ha desarrollado una docena de tratamientos para combatir estas dolencias en sus más de 20 años de existencia.
Lo hemos logrado a pesar de la pobreza, el conflicto y los recortes mundiales en cooperación
Hélène Mahenzi, investigadora congoleña
