El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sin cambios sus tipos de interés clave el jueves, por quinta vez consecutiva, indicando que la fortaleza actual del euro y la desaceleración de la inflación no le obligan, por el momento, a modificar su rumbo.
El tipo de depósito, que sirve como referencia, se mantiene fijado en el 2%, el nivel alcanzado el pasado mes de junio, en línea con las expectativas del mercado.
El BCE sigue convencido de que “la inflación se estabilizará en su objetivo del 2% a medio plazo”, según declaró en un comunicado.
La economía muestra resistencia a pesar de un “entorno global desafiante”, respaldada por el empleo, la solidez del sector privado, los esfuerzos presupuestarios en defensa e infraestructuras, así como los efectos de las bajadas de tipos, se explica.
Sin embargo, las perspectivas siguen siendo “inciertas” debido a las tensiones comerciales y geopolíticas, advierte el BCE.
El inicio de año ha estado marcado por la renovada retórica de Donald Trump contra la Reserva Federal estadounidense (Fed), sus amenazas de adquirir Groenlandia y la situación del presidente venezolano Nicolás Maduro.
Esta situación ha debilitado notablemente al dólar: la semana pasada, el euro superó brevemente la barrera de 1,20 dólares, su nivel más alto en cuatro años y medio, antes de retroceder a 1,18 dólares tras el cambio de postura de Trump respecto a Groenlandia y la posible designación de Kevin Warsh, partidario de una política monetaria más restrictiva, al frente de la Fed.
Un euro fuerte abarata las importaciones denominadas en dólares, como el petróleo, el gas natural licuado y otras materias primas.
Esto intensifica las presiones desinflacionarias, en un contexto en el que el BCE ya prevé una inflación por debajo de su objetivo tanto este año como el próximo.
De hecho, la inflación en la eurozona se desaceleró más de lo esperado en enero, hasta el 1,7% interanual, frente al 2% registrado en diciembre, que se ajustaba al objetivo del 2%, según datos de Eurostat.
¿Pondrá esto a prueba la “posición favorable” que el BCE ha defendido frente a los riesgos económicos? Los analistas consideran que, sin nuevas proyecciones que respalden sus decisiones, la presidenta Christine Lagarde se limitará el jueves a realizar declaraciones verbales.
– “Seguimiento atento” –
La Sra. Lagarde “optará por una formulación del tipo +seguimos de cerca la evolución+ en lo que respecta al euro, sin indicar una orientación clara de la política monetaria si el euro alcanza un determinado nivel o ritmo de apreciación”, afirma Marco Wagner, economista de Commerzbank, a la AFP.
La apreciación del euro frente al dólar se debe menos a la dinámica económica europea que a las preocupaciones suscitadas por la política considerada impredecible de Donald Trump, según los economistas.
Aunque el BCE no tiene como objetivo un tipo de cambio específico, recuerda periódicamente que las fluctuaciones monetarias se vigilan de cerca, ya que influyen directamente en la trayectoria de la inflación.
Antes de la reunión del jueves, el gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, destacó en LinkedIn que el BCE “vigila de cerca la apreciación del euro y sus posibles consecuencias en términos de disminución de la inflación”.
Su homólogo austriaco, Martin Kocher, estimó que la apreciación del euro, de continuar, podría obligar al BCE a “reaccionar en términos de política monetaria”.
– “Piloto automático” –
El Banco de Inglaterra, por su parte, mantuvo sin sorpresas su tipo de interés de referencia sin cambios el jueves, en el 3,75%, debido a un repunte de la inflación en diciembre y a pesar de algunas señales de recuperación económica.
Habiendo dejado el “piloto automático” activado, el BCE “puede permitirse esperar las proyecciones actualizadas del próximo mes para reevaluar si su política monetaria sigue siendo adecuada”, comenta Sylvain Broyer, economista de S1P Global Ratings.
Si el BCE tuviera que actuar sobre sus tipos, ha demostrado en el pasado ser prudente, como en 2022, cuando inicialmente consideró temporal el fuerte aumento de los precios tras la invasión rusa de Ucrania, antes de lanzar, meses después, una serie sin precedentes de subidas de tipos.
publicado el 5 febrero a las 14:46, AFP
