El VfB Stuttgart logró una victoria crucial frente al Bayer Leverkusen con un marcador de 3-1, recuperando así el cuarto puesto en la tabla y posicionándose nuevamente en los lugares de clasificación para la Champions League.
Este encuentro, descrito como un «partido de millones», tenía una importancia económica determinante, ya que el resultado podía decidir más de 20 millones de euros. El equipo suabo mantuvo la calma para imponerse en un duelo directo por el acceso a la máxima competición europea.
Remontada ante 60,000 espectadores
A pesar de un inicio complicado, el VfB Stuttgart supo darle la vuelta al marcador. Aleix Garcia puso en ventaja al Bayer Leverkusen apenas en el primer minuto, aprovechando una grave pérdida de balón del defensa Ramon Hendriks.

Sin embargo, la respuesta de Stuttgart fue inmediata. Ermedin Demirovic empató el encuentro en el minuto 5, y Maximilian Mittelstädt amplió la ventaja mediante un penalti en el tiempo añadido de la primera parte (45+7′). Finalmente, Deniz Undav sentenció el partido en el minuto 58, cerrando el 3-1 definitivo.
El encuentro coincidió con el partido oficial número 150 del entrenador Sebastian Hoeneß al mando del Stuttgart, quien manifestó su intención de «quemar algo» (lograr un impacto fuerte) en este enfrentamiento.
Situación en la tabla y consecuencias financieras
Tras este resultado, el VfB Stuttgart y la TSG 1899 Hoffenheim llegan a la última jornada de la liga con 61 puntos cada uno. Por su parte, el Bayer Leverkusen queda ahora tres puntos por detrás.
Este revés deja al equipo dirigido por el polémico entrenador Kasper Hjulmand en una posición comprometida, pudiendo quedar fuera de la Champions League para conformarse con la Europa League, competición que distribuye una cantidad de dinero significativamente menor que la «Königsklasse».

