El equipo checo de biatlón se prepara para la competencia olímpica con la esperanza de repetir el buen resultado obtenido en Ruhpolding, donde finalizaron en quinta posición gracias a una excelente puntería, con solo tres recargas. Así lo expresó el entrenador Lukáš Dostál, quien considera que un resultado similar les permitiría situarse entre los ocho primeros.
El equipo deberá afrontar la competición sin Markéta Davidová, quien no podrá participar debido a problemas de espalda. Sin embargo, con Davidová en el equipo, las checas lograron un tercer puesto en la primera prueba de relevos de la temporada en Östersund, aunque en Oberhof terminaron en undécima posición.
La escuadra checa competirá con Jislová como primera relevista, seguida por Charvátová, Tereza Voborníková y finalmente, Tereza Vinklárková, quien completará el equipo.
Para Vinklárková, originaria de Brno, este podría ser su último gran evento deportivo, ya que planea retirarse después de los Juegos Olímpicos y no se ha clasificado para la carrera con salida masiva del sábado. “Me da igual en qué tramo me pongan”, aseguró Vinklárková, quien demostró su capacidad en el cierre de la prueba en Ruhpolding.
Las suecas, campeonas en Pekín, defenderán su título en Anterselva y son consideradas favoritas para la medalla de oro. Sin embargo, las francesas se perfilan como las principales aspirantes al triunfo, mientras que Noruega e Italia también podrían luchar por el podio.


