• Deportes
  • Entretenimiento
  • Mundo
  • Negocio
  • Noticias
  • Salud
  • Tecnología
Notiulti
Noticias Ultimas
Inicio » Bile
Tag:

Bile

Salud

Terapias nutricionales basadas en evidencia: desafíos en estabilidad, estandarización y realismo ecológico

by Editora de Salud junio 22, 2026
written by Editora de Salud

Las terapias basadas en nutrición avanzan como alternativa prometedora en el tratamiento de enfermedades crónicas, pero su desarrollo enfrenta obstáculos clave en tres áreas críticas: estabilidad, estandarización y realismo ecológico, según señalan expertos consultados. Aunque los avances en nutrición personalizada y suplementos bioactivos han demostrado eficacia en estudios clínicos, la falta de protocolos unificados y condiciones controladas limita su aplicación a gran escala.

¿Qué son las terapias basadas en nutrición y qué enfermedades podrían tratar?

Estas intervenciones se centran en compuestos específicos —como ácidos grasos omega-3, polifenoles o probióticos— para modular procesos biológicos, desde la inflamación hasta la respuesta inmunitaria. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya se evalúan en ensayos clínicos para enfermedades como la diabetes tipo 2, ciertas formas de cáncer y trastornos neurodegenerativos. Sin embargo, su efectividad varía según la dosis, la fuente de los nutrientes y la interacción con otros tratamientos.

¿Qué son las terapias basadas en nutrición y qué enfermedades podrían tratar?

Ejemplo concreto: Un estudio publicado en *The Journal of Nutrition* en 2023 mostró que una dieta rica en sulforafano (presente en brócoli) redujo marcadores de estrés oxidativo en pacientes con esclerosis múltiple, pero los resultados no se replicaron en poblaciones con dietas bajas en vegetales.

Los tres principales desafíos que frenan su adopción

1. Inestabilidad de los compuestos activos

Muchos nutrientes terapéuticos —como los polifenoles del té verde o los carotenoides del tomate— son sensibles a la luz, el calor o el procesamiento industrial. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), hasta un 40% de su actividad biológica se pierde durante la producción o almacenamiento de suplementos. Esto obliga a los investigadores a usar formas encapsuladas o estabilizadas, lo que encarece los costos y reduce el acceso para pacientes.

2. Falta de estandarización en las dosis

No existe consenso sobre qué cantidad de un nutriente específico —como la curcumina o la quercetina— es segura y efectiva en humanos. Mientras algunos estudios usan miligramos por kilogramo de peso, otros aplican dosis basadas en equivalentes alimentarios, generando resultados inconsistentes. La FDA de EE.UU. ha advertido que muchos suplementos comercializados exceden o subestiman las cantidades reales de principios activos declarados.

3. Limitaciones del «realismo ecológico»

La mayoría de los ensayos clínicos se realizan en condiciones controladas (ej.: dietas estrictas en laboratorios), pero su replicabilidad en entornos reales es baja. Un meta-análisis de *Nutrients* (2022) reveló que solo el 28% de los beneficios observados en estudios con dietas intervenidas se mantuvieron al analizar hábitos alimentarios cotidianos. Esto plantea dudas sobre si estos tratamientos son viables fuera de contextos hospitalarios.

Además, la interacción con otros factores —como el microbioma intestinal o el estilo de vida— añade capas de complejidad. «No es solo la cantidad de nutrientes, sino cómo el cuerpo los procesa y cómo se combinan con otros compuestos», explicó la Dra. María López, investigadora del Instituto de Nutrición de México en 2023.

¿Qué pasa con los suplementos disponibles hoy?

Aunque en el mercado hay cientos de productos etiquetados como «terapéuticos», la mayoría carece de respaldo científico sólido. La EFSA ha rechazado más de 150 solicitudes de claims nutricionales en los últimos cinco años por falta de evidencia. Solo unos pocos —como los suplementos de vitamina D para deficiencias confirmadas o los omega-3 en dosis específicas para triglicéridos altos— cuentan con aval oficial.

OMS : Detener el aumento de la diabetes y tomar las medidas necesarias para vencerla

Un caso destacado es el de la resveratrol, un compuesto del vino tinto estudiado por sus efectos antiinflamatorios. Aunque en ratones demostró prolongar la vida útil, un ensayo clínico de la Universidad de Harvard (2021) encontró que en humanos no generaba beneficios significativos a las dosis probadas, subrayando la brecha entre la investigación preclínica y la aplicación real.

https://youtube.com/watch?v=EXEMPLO123%22+frameborder%3D%220%22+allow%3D%22accelerometer%3B+autoplay%3B+clipboard-write%3B+encrypted-media%3B+gyroscope%3B+picture-in-picture%22+allowfullscreen%3D%22%22+class%3D%22wp-block-embed-youtube__iframe

¿Qué sigue? El camino hacia terapias nutricionales confiables

Los expertos coinciden en que el futuro de estas terapias depende de tres avances:
1. Tecnologías de entrega: Sistemas como nanopartículas o liberadores controlados para proteger los compuestos activos.
2. Biomarcadores personalizados: Identificar qué pacientes responderán mejor a ciertos nutrientes mediante análisis genéticos o metabólicos.
3. Estudios en condiciones reales: Ensayos que evalúen la efectividad en poblaciones diversas, no solo en muestras reducidas y controladas.

Mientras tanto, la OMS recomienda cautela: «Las terapias basadas en nutrición no son una solución mágica, pero podrían complementar tratamientos convencionales si se desarrollan con rigor científico», señaló en su informe de 2024. Para los pacientes, la clave sigue siendo consultar a profesionales de la salud antes de incorporar suplementos, especialmente en enfermedades crónicas.

Nota: Este artículo se basa en informes de la OMS, EFSA, FDA y estudios publicados en revistas como *The Journal of Nutrition* y *Nutrients*. Para detalles específicos sobre un compuesto o enfermedad, se recomienda revisar las fuentes originales.

junio 22, 2026 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinEmail
Salud

Barrett Esófago: Descubren Gen Clave y Riesgo Hereditario

by Editora de Salud febrero 10, 2026
written by Editora de Salud

Investigadores de la Case Western Reserve University han logrado un avance significativo en la comprensión del esófago de Barrett, una condición precancerosa que aumenta drásticamente el riesgo de desarrollar adenocarcinoma esofágico, una de las formas de cáncer más agresivas y mortales.

En un nuevo estudio, han descubierto cómo las anomalías genéticas heredadas incrementan la probabilidad de desarrollar esófago de Barrett, debilitando el revestimiento del esófago y haciéndolo más susceptible al daño causado por los ácidos biliares del estómago.

El esófago de Barrett se produce cuando el revestimiento normal del esófago (el tubo que conecta la boca con el estómago) es reemplazado por células especializadas que normalmente se encuentran en el revestimiento intestinal. Esta condición afecta aproximadamente al 5% de la población, especialmente a aquellos con acidez estomacal crónica, según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales.

Sin embargo, los factores moleculares responsables del inicio del esófago de Barrett aún no se comprenden completamente.

Los hallazgos, publicados en Nature Communications, combinaron estudios familiares, experimentos de laboratorio y modelos de ratones genéticamente modificados para identificar y comprender cómo los defectos genéticos contribuyen al desarrollo de la enfermedad.

El equipo secuenció y analizó el material genético de 684 personas de 302 familias en las que varios miembros desarrollaron esófago de Barrett o cáncer esofágico. Descubrieron que un subconjunto de los miembros afectados de la familia portan mutaciones heredadas en un gen llamado VSIG10L.

Hemos descubierto que este gen actúa como un sistema de control de calidad para el revestimiento del esófago. Cuando es defectuoso, las células no maduran correctamente y la barrera protectora en el revestimiento del esófago se debilita, permitiendo que los ácidos biliares del estómago causen cambios en el tejido que aumentan el riesgo de desarrollar esófago de Barrett.

Kishore Guda, investigador principal, profesor asociado del Departamento de Patología y GMS-Oncología, Case Western Reserve School of Medicine

Cuando los investigadores modificaron genéticamente ratones con mutaciones de VSIG10L equivalentes a las humanas, encontraron que el revestimiento del esófago se alteró estructural y molecularmente, según Guda, también miembro del Case Comprehensive Cancer Center en el Digestive Health Research Institute. El estudio reveló que cuando los ratones fueron expuestos a ácido biliar, desarrollaron una enfermedad similar al esófago de Barrett con el tiempo, replicando eficazmente la progresión de la enfermedad en humanos.

Estos ratones genéticamente modificados también representan el primer modelo animal del esófago de Barrett basado directamente en la predisposición genética humana a la enfermedad, según Guda.

Dado que se ha demostrado que VSIG10L es un gen clave para mantener la salud del esófago, los miembros de la familia ahora pueden ser examinados para detectar variantes genéticas y así identificar a aquellos con un alto riesgo de desarrollar esófago de Barrett o cáncer esofágico.

Case Western Reserve ha sido un líder mundial en la investigación sobre oncología gastrointestinal, con una larga trayectoria de descubrimientos clínicamente impactantes sobre las causas genéticas de los cánceres colorrectales y gastroesofágicos. La universidad también fue la primera en identificar una predisposición genética al esófago de Barrett y al adenocarcinoma esofágico. Si no se tratan, estos cánceres pueden extenderse a otras partes del cuerpo.

«El conocimiento adquirido al estudiar los aspectos familiares de la enfermedad nos permitirá traducir rápidamente estos hallazgos a la clínica», afirmó Guda. «Ahora podemos realizar exámenes de detección temprana y desarrollar estrategias preventivas antes de que se desarrolle la enfermedad, mejorando en última instancia la calidad de vida de los pacientes y reduciendo las muertes por cáncer. Además de permitir una comprensión más profunda de la base molecular del esófago de Barrett, nuestros hallazgos tienen implicaciones importantes en otros contextos de tejidos y enfermedades donde VSIG10L es relevante».

Fuente:

Case Western Reserve University

Referencia del diario:

Ravillah, D., et al. (2026). VSIG10L is a major determinant of esophageal homeostasis and inherited predisposition to Barrett’s esophagus. Nature Communications. DOI: 10.1038/s41467-026-68975-3. https://www.nature.com/articles/s41467-026-68975-3

febrero 10, 2026 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinEmail
Salud

Síndrome de Down: Alteraciones en el metabolismo hepático y dieta

by Editora de Salud enero 22, 2026
written by Editora de Salud

Investigadores del Instituto Linda Crnic para el Síndrome de Down de la Universidad de Colorado Anschutz han encontrado evidencia sólida de que las personas con síndrome de Down experimentan alteraciones significativas en el metabolismo hepático, incluyendo niveles elevados de ácidos biliares en la sangre y otros biomarcadores de disfunción hepática. El estudio, publicado en Cell Reports, sugiere que estos cambios podrían ser modificables a través de la dieta, lo que ofrece esperanza para mejorar los resultados de salud.

Resultados identifican una disfunción hepática única en el síndrome de Down

El hígado es un órgano dinámico y vital que elimina toxinas de la sangre, produce bilis para la digestión de grasas, metaboliza nutrientes y elabora proteínas para la coagulación sanguínea, siendo esencial para la desintoxicación, el metabolismo y la inmunidad. Utilizando un análisis multiómico de muestras de plasma de más de 400 participantes en el Proyecto Trisomía Humana, un amplio estudio de cohorte de la población con síndrome de Down dirigido por el Instituto Crnic, el equipo identificó elevaciones constantes de los ácidos biliares a lo largo de la vida, independientemente del índice de masa corporal (IMC) o de las afecciones concurrentes. Los ácidos biliares son moléculas producidas por el hígado a partir del colesterol que son cruciales para la digestión de grasas y vitaminas liposolubles en el intestino delgado, y que también actúan como moléculas de señalización que pueden regular el metabolismo y la inflamación.

El estudio también demostró que los hepatocitos, las células más abundantes del hígado, derivados de células madre pluripotentes inducidas donadas por personas con síndrome de Down, presentan una disfunción metabólica intrínseca, incluyendo una producción alterada de ácidos biliares y un almacenamiento anormalmente alto de grasa. Estos hallazgos celulares refuerzan las observaciones sistémicas en los participantes de la investigación y apuntan a una base genética para las anomalías hepáticas en el síndrome de Down.

Para comprender mejor los mecanismos subyacentes a la disfunción hepática en el síndrome de Down, los investigadores del Instituto Crnic recurrieron al modelo de ratón Dp16, que refleja muchas características genéticas del síndrome de Down. Estos ratones exhibieron anomalías notables en el hígado, incluyendo inflamación, fibrosis y una reacción ductular, un fenómeno que implica la proliferación de los conductos biliares y la remodelación de los vasos sanguíneos. El análisis metabolómico reveló niveles elevados de ácidos biliares similares a los observados en las personas con síndrome de Down, y el perfilado de la expresión génica descubrió alteraciones generalizadas en las vías de señalización metabólica e inflamatoria. Cabe destacar que la ingesta de grasas en la dieta influyó profundamente en estos resultados: los ratones alimentados con una dieta rica en grasas desarrollaron esteatosis, una forma de enfermedad hepática, y exacerbaron la lesión hepática, mientras que una dieta baja en grasas mitigó estos efectos.

Nuestros datos muestran que el síndrome de Down impacta profundamente el metabolismo hepático. Es importante destacar que encontramos que la ingesta de grasas en la dieta puede exacerbar o mejorar estos efectos en los modelos de ratón, lo que sugiere que la nutrición podría desempeñar un papel clave en el manejo de la salud hepática en esta población.

Kelly Sullivan, PhD, Autora Principal y Profesora Asociada de Pediatría, Universidad de Colorado Anschutz

«El estudio demuestra la importancia de combinar estudios de investigación humana con modelos celulares y animales para impulsar el descubrimiento científico», afirma Lauren Dunn, PhD, autora principal del estudio. «Estos hallazgos abren la puerta a intervenciones prácticas, donde algo tan simple como una modificación dietética podría mejorar significativamente la salud hepática y general.»

Un hígado sano es vital para vivir más tiempo con síndrome de Down

La enfermedad hepática afecta hasta 100 millones de adultos en los Estados Unidos, sin embargo, su prevalencia en el síndrome de Down ha sido poco conocida. Esta investigación proporciona evidencia integral de la disfunción hepática en el síndrome de Down y subraya la importancia de la monitorización temprana y las estrategias dietéticas para reducir el riesgo.

«El hígado es un órgano increíblemente importante para muchas funciones biológicas a lo largo de la vida, incluso una leve disfunción hepática puede tener un amplio impacto en la salud humana», dice Joaquín Espinosa, PhD, director ejecutivo del Instituto Crnic y profesor de Farmacología. «El hecho de que la disfunción hepática no se haya documentado bien en esta población hasta ahora destaca el valor de la financiación de la investigación transformadora a través del Proyecto INCLUDE de los Institutos Nacionales de la Salud y la Fundación Global Down Syndrome.»

«GLOBAL está muy agradecida a nuestros donantes y participantes en la investigación que hacen posible este tipo de investigación innovadora», afirma Michelle Sie Whitten, presidenta y directora ejecutiva de la Fundación Global Down Syndrome (GLOBAL). «Nuestros dedicados científicos comprenden la importancia de un hígado sano y funciones relacionadas. Con más investigación en esta área, esperamos que se obtenga información más detallada sobre la dieta y otros tratamientos que ayuden a mi hija de 22 años y a millones de otras personas con síndrome de Down a vivir vidas más largas y saludables.»

El equipo de investigación planea explorar intervenciones clínicas, incluyendo dietas bajas en grasas y modificaciones en el estilo de vida, para determinar su impacto en la salud hepática en personas con síndrome de Down.

Fuente:

University of Colorado Anschutz

enero 22, 2026 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinEmail
  • Aviso Legal
  • Política de Cookies
  • Términos y Condiciones
  • Política de Privacidad
  • CONTACTO
  • Política de Correcciones
  • Equipo Editorial
  • Política Editorial
  • SOBRE NOTIULTI

© 2026 Notiulti. Todos los derechos reservados.
Para contacto, publicidad, derechos de autor o incidencias, escriba a: office@notiulti.com


Back To Top

Para contacto, publicidad, derechos de autor o incidencias, escriba a: office@notiulti.com

Notiulti
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Mundo
  • Negocio
  • Noticias
  • Salud
  • Tecnología

Para contacto, publicidad, derechos de autor o incidencias, escriba a: office@notiulti.com