Los daños materiales causados en edificaciones por el calor extremo o la expansión térmica no están cubiertos por las pólizas de seguro estándar. Según la información disponible, las aseguradoras no consideran estos fenómenos como riesgos indemnizables cuando los desperfectos derivan exclusivamente de las altas temperaturas.
¿Por qué el calor extremo no es un riesgo asegurable?
Las compañías de seguros excluyen los daños provocados por el calor debido a la naturaleza del riesgo. De acuerdo con los criterios técnicos del sector, cuando el deterioro o los daños en una estructura son consecuencia directa de las variaciones térmicas o del fenómeno físico de la expansión térmica, el siniestro no cumple con los requisitos de cobertura convencional para edificios.
Impacto de la expansión térmica en las estructuras
El problema central radica en la causa del daño. Si un edificio presenta fallos estructurales o desperfectos generados únicamente por las altas temperaturas, el propietario debe asumir los costes de reparación. La normativa técnica aplicada por las aseguradoras distingue entre eventos accidentales cubiertos y procesos físicos naturales derivados del clima, siendo estos últimos responsabilidad del titular del inmueble.
