En un acto de generosidad y amor, Isabelle Liniger Tschopp, originaria de Broye, donó uno de sus riñones a su esposo, Eric Tschopp, para salvarle la vida.
La historia, que destaca el vínculo entre la pareja, incluye un toque de humor por parte de Isabelle, quien comenta frecuentemente que su marido la eligió como esposa para tener «piezas de repuesto».
