Las autoridades italianas han descubierto un ambulatorio médico ilegal en Campi Bisenzio, gestionado por un hombre de origen chino sin ninguna titulación sanitaria. La Guardia di Finanza inició la investigación tras observar un flujo constante de personas, en su mayoría de nacionalidad china, que entraban y salían rápidamente de un edificio de uso residencial cerca de la vía Pistoiese.
Durante un registro, las autoridades encontraron a una persona recibiendo una vía intravenosa, a otras dos recibiendo medicamentos y a cinco personas en la sala de espera. El individuo se identificó como médico, pero no pudo presentar ningún título de estudio reconocido en Italia. Mostró documentos en chino que no tienen validez para ejercer la medicina en el país.
La operación resultó en el decomiso de numerosos medicamentos, tanto chinos como italianos (algunos de venta con receta), así como viales, jeringas y equipos para la administración de fluidos intravenosos. Se están investigando las vías por las que el falso médico obtenía los medicamentos. También se incautó el inmueble y 340 euros en efectivo, considerados ingresos por las consultas realizadas. Según las primeras estimaciones, el individuo cobraba entre 20 y 50 euros por consulta, dependiendo del servicio.
El hombre ha sido denunciado a las autoridades judiciales por el delito de ejercicio ilegal de la profesión, según el artículo 348 del código penal italiano. Las autoridades recuerdan que acudir a centros médicos improvisados puede ser peligroso para la salud y animan a los ciudadanos a denunciar actividades sospechosas al número 117 para proteger la legalidad y la seguridad pública.
Lisa Ciardi
