Hoy, 20 de marzo de 2026, la reflexión nos invita a considerar la singularidad de Jesús. Más allá de ser un simple maestro espiritual, los Evangelios afirman una realidad mucho más profunda.
Según el Evangelio de Juan 7:1-2, 10, 25-30, Jesús se movía con cautela en Galilea, evitando Judea debido a las amenazas de muerte por parte de algunos judíos. Este contexto histórico subraya la tensión y el peligro que rodeaban su ministerio.
La lectura de la Primera Lectura, tomada de la Sabiduría 2:1a, 12-22, describe la hostilidad y el razonamiento falaz de los impíos hacia los justos. Se burlan de su fe y buscan desacreditarlo, incluso a través de la tortura y la humillación. Este pasaje resalta el contraste entre la rectitud y la maldad, y la persecución que a menudo sufren aquellos que viven según principios morales.
El Salmo 34:17-18, 19-20, 21 y 23 (R. 19a) ofrece un mensaje de consuelo y esperanza: «El Señor está cerca de los corazones quebrantados». Este versículo nos recuerda que, incluso en medio del sufrimiento y la adversidad, Dios está presente para brindar apoyo y fortaleza.
La aclamación al Evangelio, «Gloria y alabanza a ti, oh Cristo», y el versículo «El hombre no vive solo de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios», enfatizan la importancia de la nutrición espiritual y la necesidad de buscar una conexión más profunda con lo divino.

