El dueño de un puesto de arroz con pollo en Singapur defiende su modelo de negocio ante críticas por precios bajos
En un contexto de inflación global y aumento de costos operativos, un puesto de comida en Singapur ha generado debate al mantener sus precios en 1,90 dólares singapurenses (S$) por plato de arroz con pollo, a pesar de las críticas de otros comerciantes del sector. Lim Yi Xing, propietario de Nguan Express 88, ubicado en el centro comercial 704 Ang Mo Kio Avenue 8, explicó que su estrategia se basa en volúmenes altos y márgenes de ganancia reducidos, priorizando el acceso a alimentos económicos para la población mayor.

El puesto, que vende alrededor de 1.000 porciones diarias, se ha convertido en un referente para los residentes de la zona, donde más del 50% de sus clientes son personas de la tercera edad con presupuestos limitados. «No ganamos mucho por cada paquete de arroz con pollo, pero nuestra estrategia es vender en grandes cantidades para mantener los precios bajos», declaró Lim a Lianhe Zaobao. «Los residentes de esta área son principalmente ancianos, y por eso no subiremos los precios. Queremos que sigan disfrutando de una comida satisfactoria a un precio asequible».
Críticas por competencia desleal y calidad percibida
Sin embargo, la decisión de Lim de mantener precios bajos ha generado reacciones encontradas en el sector. Algunos dueños de puestos de comida han expresado su preocupación por lo que consideran una competencia desleal, argumentando que los precios tan bajos podrían afectar la percepción de calidad del plato tradicional. «Cuando algo es muy barato, la gente asume que la calidad es inferior», comentó un comerciante anónimo a Stomp, quien prefirió no revelar su identidad por temor a represalias.
Lim respondió a estas críticas defendiendo su modelo: «No estamos compitiendo con nadie. Nuestro objetivo es servir a la comunidad, especialmente a quienes más lo necesitan. Si otros quieren subir sus precios, es su decisión, pero nosotros nos enfocamos en mantener nuestros costos bajo control». El empresario destacó que su negocio opera con una cocina centralizada y un suministro directo de pollo, lo que les permite reducir gastos logísticos.
Impacto de la crisis geopolítica en los costos
A pesar de su estrategia de contención de precios, Lim reconoció que el conflicto en Oriente Medio ha incrementado sus costos operativos en un 30%. «Los precios de las bolsas plásticas han subido un 10%, y el combustible para nuestros camiones de reparto pasó de S$500 a S$900 mensuales», detalló. No obstante, aseguró que no trasladarán estos aumentos a los clientes, al menos por ahora.

El puesto, que abrió sus puertas hace poco más de un año, ha expandido su presencia con una segunda ubicación en Bukit Batok, donde ya han vendido más de 300 porciones. Además, planean inaugurar un tercer local en Jurong West en junio de 2026, lo que refleja su crecimiento a pesar de los desafíos económicos.
Un debate sobre sostenibilidad y responsabilidad social
El caso de Nguan Express 88 ha reavivado el debate sobre el equilibrio entre sostenibilidad empresarial y responsabilidad social en el sector de alimentos. Mientras algunos analistas destacan el modelo de Lim como un ejemplo de economía de escala aplicada a pequeños negocios, otros cuestionan si este enfoque es replicable a largo plazo, especialmente en un contexto de inflación persistente.
Para Lim, la clave está en la eficiencia: «No somos una cadena grande, pero optimizamos cada proceso. Si podemos vender 1.000 platos al día, el margen de ganancia por unidad no necesita ser alto». Su postura ha resonado entre los residentes de Ang Mo Kio, donde el puesto es visto como un aliado en tiempos de aumento del costo de vida.
Mientras el sector de alimentos y bebidas en Singapur enfrenta presiones inflacionarias, el caso de Nguan Express 88 plantea preguntas sobre cómo los pequeños negocios pueden adaptarse sin perder su esencia: ofrecer productos accesibles sin sacrificar su compromiso con la comunidad.
