Al despertar, aún con algo de sueño, lo primero que ves es el rostro alegre de tu perro a los pies de la cama. La cola se mueve con entusiasmo, la mirada es brillante, pero de repente, una serie de estornudos interrumpe ese momento de ternura. En este 14 de febrero, día dedicado al afecto, podrías temer que tu fiel compañero te regale un resfriado. Sin embargo, si tu perro parece estar en perfecto estado de salud, este comportamiento matutino en realidad esconde un fascinante código de comunicación.
Guarda los pañuelos: tu amigo canino no sufre de alergias ni de un resfriado repentino
Ante un perro que estornuda repetidamente, el primer reflejo suele ser la preocupación médica. ¿Será un enfriamiento por la última salida? ¿Alergia al polvo debajo de la cama? Antes de apresurarte a tomarle la temperatura, observa el contexto general. Un estornudo patológico, signo de una infección respiratoria viral o bacteriana, casi siempre se acompaña de otros síntomas clínicos visibles: decaimiento general, pérdida de apetito, secreción nasal espesa o amarillenta y ojos llorosos.
Por el contrario, el estornudo del que se habla aquí ocurre en un animal vivaz, con el hocico limpio o simplemente húmedo, y lleno de energía. Si tu mascota salta, te mira fijamente y mueve la cola frenéticamente mientras emite este sonido, se puede descartar la causa médica. No se trata de una reacción refleja a un irritante, sino de un acto contextual relacionado con tu presencia y la interacción del momento.
Este curioso ruido es un estornudo de excitación voluntaria para invitarte a jugar
Este fenómeno tiene un nombre específico en etología canina: el estornudo de excitación. A diferencia del estornudo fisiológico, que es incontrolable, este es en gran parte voluntario. Es una señal de comunicación sofisticada que el perro utiliza para expresar una emoción intensa y positiva, comparable a una exclamación de alegría.
Cuando tu perro te ve por la mañana o cuando llegas del trabajo, su alegría es tal que necesita expresarla. Este soplo repentino por la nariz marca la transición de un estado de reposo a un estado de acción. Al producir este sonido, busca captar tu atención e iniciar una interacción lúdica. Es una llamada al juego, una invitación a compartir su entusiasmo desbordante.
Es su manera infalible de decirte «vengo en paz» justo antes del paseo
Más allá de la simple alegría, este estornudo cumple una función social crucial: la desescalada. En el lenguaje canino, fijar la mirada a un individuo o mostrar los dientes puede ser malinterpretado. El estornudo actúa entonces como una señal de seguridad. Indica a los humanos, pero también a sus congéneres, que las intenciones son puramente amigables y pacíficas.
Esto es particularmente evidente durante las sesiones de juego o justo antes del paseo, cuando la excitación está en su punto máximo. Al estornudar, el perro significa que la acción que viene es lúdica y que no manifiesta ninguna agresividad. Es una especie de puntuación que permite diferenciar una pelea real de una simulación amistosa. Si tu perro estornuda al verte agarrar la correa o al jugar con la pelota, simplemente te confirma que todo esto sigue siendo un juego y que está en un estado de ánimo positivo y cooperativo.
Estos estornudos intempestivos no son más que declaraciones de alegría ruidosas: disfruta sin moderación de estos momentos de complicidad. En este día de San Valentín, tu perro te dice, a su manera, que está feliz de estar contigo. Apreciar este lenguaje sutil demuestra la calidad del vínculo que te une a tu mascota.
