Aunque se ha confirmado la presencia de roedores portadores de hantavirus en Costa Rica, las autoridades de salud no han registrado casos de contagio en seres humanos. La Universidad de Costa Rica (UCR) ha indicado que, si bien el virus circula en poblaciones de roedores silvestres, no se ha documentado la transmisión de la enfermedad a personas en el país.
¿Qué es el hantavirus y cómo circula en el país?
El hantavirus es un grupo de virus transmitido principalmente por roedores silvestres a través de sus excretas, orina y saliva. Según la información proporcionada por la UCR, la presencia del virus en la fauna local es un hecho biológico conocido, pero esto no implica automáticamente un riesgo inminente de brote humano. La transmisión hacia las personas suele ocurrir por la inhalación de partículas virales suspendidas en el aire en lugares cerrados o mal ventilados donde han anidado roedores infectados.

¿Por qué no hay casos humanos registrados?
La ausencia de casos humanos en Costa Rica se atribuye a la falta de contacto directo y frecuente entre las poblaciones humanas y los roedores silvestres portadores del virus. A diferencia de otros países de la región donde las condiciones habitacionales o las actividades agrícolas facilitan el encuentro con los reservorios, en el contexto costarricense no se han dado las condiciones epidemiológicas necesarias para el salto del virus a la población general. Los investigadores de la UCR enfatizan que el monitoreo constante es la herramienta principal para mantener este control sanitario.
Medidas de prevención recomendadas
Para minimizar cualquier riesgo potencial, las autoridades sanitarias sugieren mantener medidas de higiene básicas en áreas donde pueda haber presencia de roedores. Esto incluye:
- Sellar entradas en viviendas y bodegas para evitar el ingreso de roedores.
- Limpiar áreas de almacenamiento utilizando soluciones desinfectantes y evitando levantar polvo al barrer.
- Mantener los alimentos en recipientes herméticos.
- Eliminar maleza y acumulación de materiales cerca de las casas, ya que sirven como refugio para estos animales.
La UCR mantiene su labor de vigilancia sobre la fauna silvestre para identificar cambios en la prevalencia del virus, permitiendo que el sistema de salud pública actúe de manera preventiva ante cualquier señal de alerta.


