La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha provocado una ola de disturbios en todo México.
afp_tickers
Varios senadores demócratas anunciaron este sábado su intención de votar en contra del proyecto de ley de financiación gubernamental la próxima semana. Esta decisión se produce tras la muerte de un segundo ciudadano estadounidense a manos de agentes de la policía de inmigración en Mineápolis en pocas semanas, lo que aumenta la probabilidad de un nuevo cierre del gobierno a finales de enero.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, declaró en un comunicado que los demócratas no proporcionarán los votos necesarios para avanzar con el proyecto de ley de financiación si incluye fondos para el Departamento de Seguridad Nacional.
La senadora Catherine Cortez Masto, de Nevada, también emitió un comunicado indicando que no apoyará el proyecto de ley de financiación del Departamento de Seguridad Nacional.
La senadora demócrata criticó duramente la administración Trump y a la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, acusándolas de desplegar agentes federales mal entrenados y agresivos en las calles sin rendir cuentas.
Las autoridades de Mineápolis, en el norte de Estados Unidos, confirmaron el sábado la muerte de un hombre de 37 años a manos de agentes federales de seguridad. Este incidente es el segundo de su tipo en la ciudad, que ha sido escenario de protestas durante semanas contra el despliegue de la policía de inmigración.
La muerte del hombre se produce aproximadamente tres semanas después de que Reneé Goode, también de 37 años, fuera abatida por un agente de la Administración de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en la ciudad de Minnesota.
El financiamiento gubernamental expira el 31 de enero. La Cámara de Representantes ya aprobó un proyecto de ley que será votado en el Senado la próxima semana, pero los acontecimientos en Mineápolis podrían impedir su aprobación.
El senador demócrata Mark Warner consideró que “la represión violenta debe cesar”.
“No puedo ni votaré a favor de financiar el Departamento de Seguridad Nacional mientras esta administración continúe con operaciones violentas de control en nuestras ciudades”, añadió.
La falta de acuerdo en el Congreso para aprobar el presupuesto antes de la fecha límite podría resultar en un cierre del gobierno, lo que implicaría el despido temporal de cientos de miles de empleados públicos. Otros considerados esenciales, como controladores aéreos, policías y militares, continuarían trabajando sin recibir su salario hasta que se resuelva la situación.
En el Senado, se requieren 60 votos de un total de 100 para aprobar un proyecto de ley de presupuesto. El rechazo de varios senadores demócratas aumenta significativamente la posibilidad de un cierre.
Estados Unidos ya experimentó el cierre del gobierno más largo de su historia, desde el 1 de octubre hasta el 12 de noviembre del año pasado, debido a desacuerdos entre republicanos y demócratas sobre el apoyo a la atención médica y los programas de asistencia alimentaria.
rlo/s h/gd
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció este jueves, durante la cumbre de líderes de la Unión Europea (UE) celebrada en Bruselas, que la firma del acuerdo de libre comercio entre la UE y Mercosur, largamente esperado, ha sido pospuesta hasta enero, sin una fecha definida. El anuncio se produjo durante una cena centrada en cuestiones de geoeconomía y competitividad, según fuentes europeas citadas por las agencias AFP, EFE y Europa Press, tras recibir presiones de países como Francia e Italia para aplazar la rúbrica del tratado.
El acuerdo, que ha estado en negociación durante 25 años, tenía previsto ser firmado oficialmente el 20 de diciembre en el marco de una cumbre en Foz de Iguazú, Brasil, pocos días después del aniversario del cierre de las negociaciones en Montevideo. La Comisión Europea, responsable de representar a los 27 Estados miembros en materia comercial, había condicionado la firma a obtener un mandato por mayoría cualificada de los países de la UE. Sin embargo, la resistencia de Francia, cuyo presidente Emmanuel Macron argumentó que el acuerdo aún no era aceptable para su país, y las dudas de última hora del gobierno italiano, impidieron obtener el respaldo necesario, según fuentes diplomáticas de AFP.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, comunicó este jueves al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que Italia consideraba “prematuro” firmar el pacto en las condiciones actuales, aunque se mostró dispuesta a hacerlo una vez resueltas las preocupaciones de los agricultores italianos. Tras una conversación telefónica entre ambos líderes, se acordó el aplazamiento como una solución provisional, abriendo la posibilidad de reprogramar la firma para principios de 2026. La decisión fue comunicada formalmente a los países del Mercosur, que también fueron informados de la suspensión de la votación prevista en el Consejo de la UE.
Las principales objeciones se centran en la falta de garantías para proteger los mercados europeos frente a importaciones consideradas más competitivas debido a menores exigencias normativas, especialmente en sectores agrícolas sensibles como la carne y la soja. Para obtener el apoyo de Roma, se negociaron una serie de salvaguardias acordadas entre el Consejo y el Parlamento Europeo, que permitirán monitorear los mercados y suspender importaciones en caso de “fuertes distorsiones”, aunque estas medidas no entrarán en vigor hasta enero. Macron también condicionó su apoyo a la concreción de estos instrumentos y al refuerzo de los controles aduaneros, iniciativas que aún se están desarrollando en Bruselas.
El retraso ha sido recibido como un revés por la propia Comisión Europea, así como por países como Alemania, España y los países nórdicos, según fuentes diplomáticas de AFP. La presidencia brasileña del Mercosur había advertido que no habría más oportunidades de acuerdo si no se concretaba la firma este fin de semana, pero el bloque latinoamericano aceptó el aplazamiento hasta enero.
En paralelo, miles de agricultores se manifestaron este jueves en Bruselas, al margen de la cumbre europea, expresando un rechazo frontal al acuerdo. Según la policía local y la organización Copa-Cogeca, la principal agrupación agrícola de Europa, participaron más de 7.300 personas y cerca de un millar de tractores, bloqueando varios accesos al distrito de las instituciones europeas. Las protestas, que incluyeron la quema de neumáticos y el lanzamiento de productos agrícolas, se centraron no solo en el tratado comercial, sino también en críticas a las tasas sobre fertilizantes y al proceso de reforma de la Política Agrícola Común (PAC).
Algunos participantes, como la agricultora francesa Florence Pellissier, denunciaron la “competencia desleal” de productos importados que, según afirmaron a AFP, se cultivan con sustancias prohibidas en Europa. El ganadero belga Maxime Mabille acusó a von der Leyen de tratar de “imponer el acuerdo por la fuerza”. Tras reunirse por la mañana con una delegación de Copa-Cogeca, von der Leyen afirmó en la red X que “Europa siempre estará a su lado”.
En opinión de muchos manifestantes, los países de Mercosur no respetan los estándares medioambientales y sociales exigidos en la UE, lo que permitiría a los productores latinoamericanos competir a precios inferiores. Estas reclamaciones se suman a la preocupación de que las reformas de la PAC supongan un recorte en las ayudas al sector, en un escenario que mantiene en vilo la aprobación definitiva del mayor tratado de libre comercio negociado por la Unión Europea.
(Con información de AFP, Europa Press y EFE)
